El proyecto busca asistir, proteger y acompañar a las personas migrantes subsaharianas en situación de mayor vulnerabilidad; la mayoría de ellas en “tránsito”. Se centra a en atender a la población especialmente vulnerable según unos criterios establecidos por la DDM (Delegación Diocesana de Migraciones) que focalizan la intervención en las mujeres, niñas y niños, demandantes de asilo y personas necesitando un espacio de reposo y cuidado especial debido a enfermedad, heridas o embarazo.
La intervención busca acompañar a estas personas favoreciendo su autonomía, respetando su propio proceso individual y atendiendo a sus necesidades específicas. De manera general, la DDM se estructura a través de una serie de servicios que se interrelacionan entre sí. Estos servicios son los siguientes:
Acompañamiento social.
Acompañamiento y asistencia médica.
Acompañamiento jurídico/ administrativo.
Acompañamiento psicosocial.
Espacios residenciales seguros
Este servicio permite llevar a cabo una primera acogida para establecer necesidades, demandas y capacidades de las personas. Este servicio garantiza una distribución de bienes de primera necesidad (alimentación, higiene; kits materno-infantiles).
Constituye una de las acciones clave de la intervención. En Nador, se ofrece una primera asistencia médica en la sede y se da asistencia médica en los campamentos a través del desplazamiento de una unidad móvil. Además, en todas las sedes se trabaja el acompañamiento en la derivación a las estructuras públicas de salud (centros de salud, hospitales). En algunos casos, se asegura también la cobertura de consultas con especialistas y/o el pago de medicamentos y análisis.
Este servicio lleva a cabo un acompañamiento en las gestiones de registro civil (nacimientos, defunciones); acompañamiento de los casos de asilo -derivados a ACNUR- y de las personas que quieren acogerse al programa retorno voluntario de la OIM.
Este servicio facilita talleres y espacios que posibilitan la rehabilitación psicosocial de las personas migrantes sobre diferentes temáticas como la gestión del estrés, informaciones sobre derechos de las personas migrantes y acompañamiento psicológico. Se acompaña de talleres y actividades lúdicas a través de los cuales canalizar la creatividad y generar espacios de convivencia y disfrute.
En los que se acoge, en la urgencia y por un periodo de hasta 3 meses, a los migrantes en situación de mayor vulnerabilidad: mujeres embarazadas, migrantes enfermos, víctimas/ supervivientes de violencias de todo tipo y de acontecimientos traumáticos. Espacios que también posibilitan el encuentro, que los migrantes puedan descansar y restablecerse.
Debido a la alta vulnerabilidad a la que las mujeres se ven expuestas en el proceso migratorio, se ha habilitado un espacio especialmente diseñado para ellas. Este espacio integra el enfoque de género, teniendo en cuenta la violencia específica que sufren las mujeres migrantes y los estereotipos a los que se enfrentan, ya sea por parte de la comunidad local o de las poblaciones migrantes. El espacio ha puesto en marcha diferentes actividades creativas y recreativas (talleres de costura, resportería, peluquería...) que permiten el desarrollo de la creatividad de las mujeres y el fortalecimiento del grupo.
Los espacios específicos para niños y niñas ofrecen un espacio seguro en el que poder jugar. Las actividades desarrolladas han tenido como objetivo fomentar el desarrollo cognitivo y la psicomotricidad a través de juegos matemáticos, el abecedario y de manualidades, así como el desarrollo de sus habilidades sociales y la socialización con otros niños y niñas.