MÚSICA Y MOVIMIENTO
MÚSICA Y MOVIMIENTO
La educación musical temprana es uno de los grandes avances de siglo XX. Gracias a la atención primordial que le dieron grandes compositores y pedagogos musicales como Orff, Kodaly, Dalcroze, Willens, entre otros. Éstos establecieron unos métodos y sistemas que se han ido desarrollando durante años con gran éxito.
A través de estas clases se introduce a los más pequeños en el mundo de la educación musical y dancística, sembrando unas bases para posteriores aprendizajes musicales, ya que para que los niños comprendan mejor las cosas, primero deben interiorizarlo y vivenciarlo a través de su cuerpo.
Queremos dar la oportunidad al niño de realizar una práctica artística a una edad temprana y ayudar en su desarrollo integral a través de la música y la danza, contribuyendo al desarrollo de todas las competencias.
Interpretar la música y adecuar el movimiento corporal al ritmo.
Capacitar al alumno/a de las herramientas básicas para el desarrollo artístico y expresivo propios de su edad.
Afianzar el desarrollo de la coordinación psicomotriz y la coordinación audio motora.
Desarrollar y ampliar las posibilidades y experiencias corporales del ritmo, la coordinación y el movimiento.
Desarrollar en el alumno/a los elementos comunes de las actividades de equipo.
Desarrollar la creatividad y la espontaneidad mediante el movimiento corporal.
Desarrollar todas las capacidades intelectuales, expresivas, musicales y motrices que permitirán al alumno aprender a disfrutar con la música y la danza, proseguir los aprendizajes con una buena base.
Desarrollar el oído musical, el canto, la coordinación de movimientos con la música, el movimiento expresivo, el ritmo interior y la concentración, despertar la sensibilidad estética y expresiva, desarrollar la creatividad y la capacidad de improvisación, etc.
Para todos los niños sin distinción de cualidades, con una enseñanza progresiva, significativa, basada en la libertad, creatividad y autonomía de los alumnos, activa, participativa y motivadora. Basada en el juego, danzas, improvisación, canciones, etc. Porque el juego en estas edades es una parte integral de los niños; la clase debe ser puro juego, así a través de este los pequeños crecen, aprenden a utilizar sus músculos y desarrollan el dominio de su cuerpo, oído musical y sentido del ritmo.
De todas las competencias nos gusta especialmente la capacidad socializadora de la actividad, que favorece la comunicación, seguridad emocional y autoconfianza.