13 años de risas, lloros, enfados y sorpresas llegan a su fin. Este año entre el Viaje de estudios y el musical de Los Miserables, ha sido uno de los mejores en toda esta etapa. Lo bonito de las graduaciones es cuando te das cuenta, de que lo que vas a echar de menos es porque te ha hecho feliz. Todo esto y más siempre lo guardaré en un pedacito de mi, el pedacito del Buen Pastor.
Recuerdo cuando vine a este colegio por primera vez. Estaba en 5º de primaria y no sabía con quien hablar. Afortunadamente encontré amigos rápidamente y empecé a conocer el colegio y sus grandes profesores.
Mientras crecía aprendí mucho, no solo sobre las diferentes materias, sino también sobre los profesores los profesores que me enseñaban. La amabilidad y entusiasmo de muchos, me enseñaron que aprender no tenía que ser un aburrimiento, mientras que la seriedad de otros me enseñaron a no conformarme y a dar el ciento uno por-ciento
Gracias a este colegio, he crecido y madurado para llegar a la persona que soy hoy, y por eso estoy eternamente agradecido.
JOSE MANUEL
En este colegio he tenido la oportunidad de estar con profesores y compañeros, con los que he podido compartir risas ,conversaciones , trabajos ,recreos y cada momento que se han hecho recuerdos para toda la vida.Algunos han estado toda la vida desde Infantil, y otros más adelante, pero todos me han marcado.Este colegio ha sido parte de momentos que nunca voy a olvidar: los juguetes en Infantil, las pedazo de excursiones , la emoción de los primeros exámenes , pasar de lápiz a boli, las despedidas a final de cursos...Ahora toca centrarse en lo siguiente que es el Bachillerato, pero me voy con todo esto dando las gracias al colegio,porque este colegio va a ser siempre parte de mí y siempre lo voy a recordar con mucho cariño.Lo único que puedo decir es gracias en MAYÚSCULAS.
GUILLERMO MARTÍNEZ FERNANDEZ- DELGADO
Llevo en este colegio desde los tres años, eso significa que ha sido mi segunda casa durante trece años enteros. Los primeros recuerdos conscientes que tengo son en este lugar, lo cual lo hace muy especial para mí. Aquí he vivido la etapa de separarme de mis padres al venir a clase todos los días, he vivido la etapa de que se te caigan los dientes, la de aprender a leer y a escribir, la etapa de la comunión, de empezar a madurar poco a poco con la confirmación…He vivido toda mi vida en este sitio y estás personas, y eso es algo que no se olvida nunca. Gracias, cole .
Raquel Omedes Fernández
Después de 13 años ha llegado el momento, ese que cuando éramos pequeños veíamos tan lejos. Y es que si les llegan a decir a aquellos niños de 3 años que entraban todos los días al cole con una sonrisa, que este año ya nos tocaba decir adiós a nuestro cole, no se lo creerían. Para mí, este colegio no es solo un colegio, sino también una casa, porque desde pequeños nos han enseñado valores, educación, respeto... No hay mejor colegio que este, ya que la familiaridad y actividades que hay, no las vamos a encontrar en ningún lado. No sé cómo explicar todo lo que he vivido aquí: mil historias inolvidables, amistades maravillosas con las que espero estar siempre, profesores ejemplares que hacen que todo sea más fácil con su cariño y ganas de enseñar. Y es que cada rincón de este colegio guarda una parte de mí, cada pasillo es una anécdota que contar, cada clase donde se quedan guardadas las alegrías, los llantos y los sufrimientos de ese año, cada piso es una etapa....Es raro como pasan los días y se convierten en recuerdos, es raro porque antes contaba los días para que llegara verano sabiendo que dentro de dos meses volvería a ver las caras de todos, y es raro porque después de estos dos meses que quedan, ya no tendré la sensación de sentirme en casa. Echaré de menos esas risas flojas en medio de un examen, los recreos que cada vez se hacen más cortos, las vueltas por los pasillos o los baños, a mi clase, a los profesores, al musical... Pero, sobre todo, a la esencia tan increíble del EBP. Despedirme de mi colegio no es nada fácil y explicar con palabras lo agradecida que estoy, tampoco. Pero la vida son etapas y una de las más bonitas de mi vida se queda para siempre en mi corazón. Porque es muy difícil olvidar o superar al EBP.
Elena Saorín Martínez