Ante dificultades para obtener una buena gota de sangre de la punta del dedo, puedes intentar lo siguiente: lavar los dedos con agua caliente, realizar un masaje suave en el dedo o aplicar una ligera presión en la punta del dedo. Sin embargo, es importante evitar exprimir el dedo.
No hacer glicemias sucesivas, salvo que el resultado de la medición sea muy alto o muy bajo.
Mantener las tiras reactivas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Debe asegurarse de que al sacar la tira del frasco quede bien cerrado para evitar el riesgo de deterioro o contaminación.
No efectuar las determinaciones de glicemia a temperaturas inferiores a 14 º C o superiores a 40 º C.
Aunque se puede tomar una muestra de sangre en la palma de la mano, antebrazo o muslo, estos sitios pueden dar resultados más bajos a los obtenidos en la yema de los dedos. Por lo tanto, no se recomienda su uso en situaciones en donde la concentración de glucosa en sangre esté aumentada (como inmediatamente después de la ingesta de alimentos) o disminuida (en respuesta a la insulina de acción rápida o al ejercicio).
En ausencia de lavado de manos, siempre que no haya suciedad visible, se debe desechar la primera gota de sangre y utilizar la segunda.