Los recreos divertidos son esenciales para el desarrollo del juego de grupo, trabajan la cooperación, las relaciones sociales, evitan los estereotipos o prejuicios de género, se fomenta el diálogo y los valores de respeto y democracia. Además, disminuyen notablemente los conflictos y favorecen la creatividad a la hora de salir de los típicos juegos como el fútbol o las carreras.
E inclusivos porque todos somos diversos y no queremos que nadie quede aislado o solo en los recreos.