Nuestros alumnos realizan formación en empresa u organismo equiparado acogidos a becas ERASMUS
Experiencia de alumnos,
El pasado 20 de mayo llegué a Budapest para comenzar mi aventura Erasmus. Era la primera vez que vivía algo así y, aunque al principio sentía una mezcla de nervios e ilusión, muy pronto supe que esta experiencia sería algo inolvidable.
Al día siguiente de mi llegada, conocí a una chica española, Janet, que fue clave para adaptarme rápidamente a la ciudad. Con muchísima amabilidad, se ofreció a enseñarme Budapest y, gracias a ella, descubrí lugares que probablemente no habría conocido por mi cuenta. Paseamos por los barrios más emblemáticos, probamos comida típica húngara y compartimos conversaciones que nos unieron mucho. Desde entonces, hemos mantenido una relación de amistad muy especial, y aunque ya no está en la ciudad, seguimos en contacto.
El 26 de mayo comencé mis prácticas en la biblioteca del Instituto Cervantes de Budapest. Desde el primer día me sentí muy bien acogida por todo el equipo. El ambiente de trabajo es muy agradable, y tengo la oportunidad de aprender y participar activamente en las tareas diarias de la biblioteca, desde la organización del fondo bibliográfico hasta la atención al público. Me siento muy afortunada de poder realizar mis prácticas en un lugar tan profesional y culturalmente enriquecedor.
Más allá de lo académico, Budapest me ha conquistado por completo. Es una ciudad que mezcla historia, arte y modernidad en cada rincón. Sus edificios, su arquitectura, sus puentes sobre el Danubio, sus baños termales... Todo tiene un encanto especial. No pasa un día sin que descubra algo nuevo que me sorprenda.
Gracias a la buena conexión con otras ciudades europeas, también he podido viajar durante estos meses. He visitado Viena y Bratislava, dos capitales que me han impresionado tanto por su belleza como por su ambiente. Explorar estos lugares ha ampliado aún más mi visión del mundo y me ha dado la oportunidad de conocer otras culturas, aunque solo fuera por unos días.
Además, he tenido la suerte de coincidir con otros estudiantes Erasmus y personas de distintas nacionalidades. Poco a poco, hemos creado un grupo muy unido y multicultural, con el que compartimos experiencias, comidas típicas de nuestros países, y también momentos de ocio y diversión. Es muy enriquecedor convivir con personas de distintos orígenes y aprender de cada una de ellas.
Esta experiencia me está aportando mucho a nivel personal y profesional. Me siento más segura, más abierta al mundo y muy motivada para seguir creciendo. Tanto es así, que he decidido extender mi estancia Erasmus por dos meses más. Me siento muy feliz aquí y sé que aún me quedan muchas cosas por aprender, por vivir y por compartir en esta ciudad que ya siento un poco como mía.
Sin duda, esta etapa en Budapest será uno de los recuerdos más especiales de mi vida.
Patricia Morales