DIARIO DE VIAJE
Los alumnos y alumnas nos cuentan de primera mano su experiencia.
Los alumnos y alumnas nos cuentan de primera mano su experiencia.
Nunca se trató de un proyecto normal y corriente, nunca fue una sencilla excursión o un mero intercambio financiado por la Unión Europea. Más bien se trataba de crear un vínculo, una nueva forma de ver el mundo, se trataba de conocer las raíces de una nueva cultura y, de cierto modo, traer todos esos valores de vuelta a casa de tal forma que al final de la experiencia ser y ver el mundo como nuevas personas.
En este viaje, que comprendió entre el 31 de enero y el 7 de febrero, hubo toda clase de emociones y se vivieron aún más experiencias. Sin duda alguna este programa fue una vivencia memorable que, como veremos a continuación, ha tenido infinidad de razones para dejarnos sin palabras.
¿EN QUÉ CONSISTIÓ EL PROYECTO?
La propia finalidad del proyecto no era solo la de conectar con una nueva cultura. El objetivo principal residía en traer una historia que contar, que tocase todos esos aspectos necesarios para poder hablar de los valores democráticos de los que hoy vivimos.
Para ello se decidió hablar de una historia real, traída de un tiempo pasado donde la democracia todavía estaba lejos de ser realidad. Fue la obra del aclamado Paco Roca “El abismo del olvido”. En él se cuentan las historias que deben ser recordadas, con el fin de mantener en la llama de la memoria la historia la cual nos sirvió de base para retratar y resaltar todas aquellas y oscuras tragedias de nuestro país.
El proyecto se desarrolló antes del viaje, una serie de talleres propiciaron la correcta preparación del mismo, con el fin de conseguir el mejor resultado con la mejor narrativa y por supuesto llevar una base teórica sobre la que cimentar nuestro proyecto en grupo sobre los propios valores democráticos.
Finalmente llegó el tan esperado día. Reinaban los nervios y el entusiasmo en el ambiente. La larga jornada de Cáceres a Helsinki no impidió el gran derroche de energía que todos mostramos, se trataba de un viaje sin igual, para algunos, su primer vuelo incluso, todos estábamos viviendo algo nuevo y se reflejó perfectamente en todos nosotros.
La travesía concluyó con nuestro alojamiento en un hotel una vez llegados a Helsinki, permanecimos de forma provisional en la capital esperando al tren del día siguiente que nos llevaría a nuestro destino final, Kemi. No obstante el cansancio no impidió que, tras llegar, recorriésemos los puntos más emblemáticos de la ciudad así como una merecida parada en un local del centro para disfrutar de una animada cena.
Al día siguiente estaríamos despiertos desde por la mañana temprano, nuestra intención sería contemplar por última vez la esencia de la ciudad antes de coger el tren que nos llevaría a Kemi, cruzando prácticamente todo el país en un tiempo récord.
Finalmente, el Lunes fue el primer día completo que pasamos en Kemi, tras la calurosa bienvenida de nuestras familias de acogida. La mañana comenzó con una serie de actividades de presentación, seguidas por numerosos juegos, cuyo objetivo era conocer al resto de los participantes del programa. Risas, anécdotas y mucho entusiasmo inundaron el ambiente. La hospitalidad y la cercanía siempre estuvieron presentes, por lo que fue de lo más cómodo sentirse cada vez más cerca de esta nueva cultura. A continuación se nos ofreció una visita por el centro. Recorrimos los pasillos del instituto y visitamos varias aulas con el fin de familiarizarnos con nuestro nuevo instituto durante la próxima semana. La mañana prosiguió con el almuerzo en el propio comedor escolar y en último lugar, una pequeña sesión de planificación para el día siguiente.
La tarde, a la cual acompañaba un fantástico día invernal, estuvo marcada por las más diversas actividades, que cada familia, con todo el esmero posible, diseñaron para los recién llegados estudiantes españoles. Muchos atravesaron la frontera, no muy lejos de Kemi, para dirigirse a Suecia, el país vecino estuvo lleno de sorpresas y por supuesto muchas experiencias de aprendizaje.
Tras un día de lo más completo solo quedó emprender el camino a casa para recuperar fuerzas y prepararse con emoción para el día siguiente.
Este maravilloso martes fue el día en cual ambos grupos de intercambio, españoles y finlandeses, expusieron sus presentaciones, en las cuales estuvieron trabajando durante los meses previos al viaje. En los momentos de antes de presentar, se podía cortar la tensión con un cuchillo, todo el mundo quería hacerlo lo mejor posible, y ayudar al resto de compañeros a entender cuál era el verdadero propósito de este viaje. Así se hicieron las exposiciones de ambos grupos las cuales fueron un éxito, y que además ayudaron al grupo finlandes a aprender más sobre la represión en el franquismo, y al español, a aprender sobre la represión del pueblo Sami, que habita en Laponia.
Después de tan buenas presentaciones, que dejaron satisfecho a todo el mundo, decidimos continuar aprendiendo con un maravilloso juego sobre los valores democráticos, el cual además de divertido, fue una forma muy útil de poner en práctica todos los conocimientos que habíamos obtenido en las presentaciones. Así que tuvimos que tomar un pequeño descanso, para comer y reponer fuerzas en la cafetería del instituto.
En la segunda parte de la mañana nos dedicamos a reflexionar sobre los juegos y demás conocimientos que habíamos obtenido, un hermoso tiempo de actividad mental, que expandió las fronteras de nuestro conocimiento. Pero tanto pensar calienta mucho la mente, por eso, decidimos que necesitábamos un baño; específicamente, uno de hielo. Así que una vez llegados al lago helado, 6 valientes estudiantes del intercambio se pusieron sus trajes de baño, y aunque con algo de miedo y cautela, se dieron un chapuzón en agua helada.
Después de tan ajetreado día, decidimos acabarlo… practicando deportes, tiempo después al baño de hielo, la mayoría de estudiantes del intercambio se reunieron para practicar hockey sobre hielo, y deslizarse cuesta abajo en pequeños trineos, aunque hay que recalcar, que entre deporte y deporte, paramos un poco a disfrutar de un chocolate caliente, y unos pasteles para reponer fuerzas.
Al final poco tiempo quedaba ya y todo el mundo, muy feliz y satisfecho, se dirigió a su casa para dormir y recuperar fuerzas, pues aún quedaban tres días de disfrute y actividad sin límite.
En este día recibimos en el instituto a un grupo Erasmus de Italia y otro de Alemania, que llegaron a la ciudad días después de nuestra llegada, y habían venido a disfrutar de la experiencia al igual que nosotros. No tardamos en hacer migas con ellos, eran muy simpáticos, y no les dio miedo abrirse a nosotros, permitiéndonos conocer más culturas y poder hablar con más personas de distinto lenguaje al que esperábamos hacer en el viaje. Después, de las presentaciones por parte de cada país, fuimos al auditorio ha hacer un test, conocido como la prueba de teflón de privilegio, se basaba en la seguridad en uno mismo, y si cree que puede ser señalado en distintas ocasiones debido a sus acciones o sus palabras, es decir, evalúa el poder y el privilegio en la sociedad, ayudándote a reflexionar sobre tu estatus en la sociedad, y cómo tus características influyen en tu privilegio o marginación.
Por fin llegó el día en que íbamos a hacer el tour por la ciudad de Kemi. La temperatura era muy baja, pero no lo suficiente para no poder disfrutar del tour en el que empezamos visitando el puerto de la ciudad. El cual, ante la expectación de todos, estaba completamente congelado, y no había agua que divisar, sino nieve e hielo. Algo impactante, es que podías observar a personas que andaban por el hielo para cruzar desde el puerto a una de las pequeñas islas de Kemi. Esto en verano no se podría hacer debido a que la nieve sería agua. Más tarde, fuimos a ver dos museos, tanto de historia como de arte, en los que podías aprender de la cultura de Kemi y sus representaciones artísticas más comunes. Después nos dirigimos al centro de la ciudad para llegar al ayuntamiento, en el que estuvimos en el parlamento, donde los representantes políticos municipales debaten y llevan a cabo las reuniones, además de ascender a la azotea, donde unas maravillosas vistas de la ciudad cubierta de blanco nos esperaban. Para acabar, fuimos a la hermosa iglesia evangélica luterana, de un color especial como es el rosa, cubierta de nieve por el tejado,que pudimos observarla desde fuera sin poder entrar. Durante todo el tour, distintos compañeros de Finlandia daban información del sitio en el que nos encontrábamos, así como la historia del lugar.
Por la tarde, los chicos y chicas del proyecto aprovechamos para tener un tiempo de juego y relax junto a las finlandesas en un sitio llamado “house for young people” traducido como casa de la juventud, que es una sala con juegos de mesa, un piano, una mesa de ping pong y de hockey sobre mesa. Por lo tanto, pudimos disfrutar de una tarde de diversión que nos venía bien para desconectar del cansancio del viaje junto a las actividades.
Para finalizar, cada uno se fue a su respectiva casa y se preparaba para ir el siguiente día a Rovaniemi, un lugar donde la temperatura que nos esperaba era aún menor, al igual que Papá Noel, que reside allí.
Los trineos, renos, lobos, centros comerciales, el mismo Papá Noel, estaban por llegar en la aventura que íbamos a partir. La cual comenzó con la graduación en el instituto de los alumnos de tercer año. Se vistieron con todo tipo de disfraces, desde capibaras a humoristas locales, incluso aparecieron los osos amorosos.Nos mostraron un cortometraje que montaron entre los alumnos con persecuciones, colaborado con profesores que impidían sacarte una risa incluso sin entender el idioma. Después estos alumnos se iban a celebrarlo montado en la parte de atrás de camiones que recorrían la ciudad pero no pudimos verlo porque nos tocaba entrar al autobús para ir a Rovaniemi.
Todo el paisaje era blanco y se divisaban animales nórdicos que descansaban sin importarles el frío siendo este parte de su día a día.
Nuestro primer destino en Rovaniemi fueron los trineos. En los que nos montamos y disfrutamos de una vuelta tanto con perros como renos que tiraban del trineo con gran fuerza. Los perros están más rápidos pero eran cuatro, a diferencia del único remo que es capaz de llevar dos personas en un trineo. Intercambiábamos estos miniviajes metiéndonos en cabañas que nos protegían del frío aún mayor debido a que estábamos más en el norte comparado a Kemi. En la primera cabaña, nos explicaron las diferentes estaciones donde se encuentran estos trineos que puedes ir como turista y cómo conservaban y cuidaban a los animales,
En la última, una mujer perteneciente a la población Sami nos explicaba la cultura de la tribu a la que pertenece, y toda su cultura, su historia, así como la represión que tienen por parte del gobierno finlandés para aprender su lengua o su no representación en la política. Lo cual nos impactó al ver los problemas diarios con los que tiene que luchar esta población.
Después de ello, fuimos a ver a Papá Noel al Santa Claus Village, es decir a su pueblo, que contenía restaurantes y muchos sitios para comprar e incluso para sellar tu pasaporte, además del edificio donde se encontraba Santa Claus con quien pudimos sacarnos una foto todo el grupo junto a los italianos, alemanes y profesores que nos acompañaron.
El sitio era precioso, y estaba muy iluminado, lleno de turistas, y de mucho ocio, es el sitio perfecto para visitar en vacaciones, si no tienes miedo al frío claro.
Antes de volver, fuimos al centro de Rovaniemi y estuvimos en centros comerciales en los que aprovechamos para comer y comprar alguna que otra cosa para traer para España a las familias.
El viaje de vuelta se nos hizo corto pero pudimos disfrutar hablando con los demás compañeros de otros países y conocerles más. En la llegada, algunos aprovecharemos para ir a un pabellón de hockey sobre hielo y otros simplemente descansar después del viaje.
El viernes fue el último día de nuestra estancia en Kemi, un día repleto de actividades para despedirnos de la ciudad. A primera hora de la mañana tuvimos la oportunidad de asistir a una clase de música en el instituto, donde fuimos capaces de coger cualquier instrumento, desde pianos y guitarras hasta baterías y bajos, además aprendimos a tocar la mítica canción de ABBA, Mamma mia. Aquí pudimos apreciar desde dentro las diferencias entre el sistema académico español y finlandes.
Después de comer visitamos el castillo de hielo, es impresionante que hasta los más mínimos detalles están construidos de hielo, este tiene que ser reconstruido cada año, lo que denota la profesionalidad de sus trabajadores. Todos los años cambian la temática y este 2026 tocó el mar. Allí pudimos tomarnos fotos divertidas, jugar en la nieve y observar paisajes con una luz increíble, además de comprar algunos souvenirs para nuestros familiares y amigos.
Por la tarde presenciamos una tradición finlandesa que nos gustó tanto que nos gustaría incluir aquí en España. Resulta que los estudiantes de penúltimo año presentaban una serie de bailes que llevaban practicando durante todo el curso, celebrando que ahora eran los mayores del instituto, ya que los de último curso ya se habían graduado (Abi Gala).
Es un día muy importante para ellos el cual esperan desde que comienza el curso, ese día se visten de traje los chicos y con largos y bellos vestidos las chicas; reservan un lugar y lo decoran con globos y guirnaldas, incluso había una banda que tocaba la música para los bailes en directo.
Antes de comenzar los bailes tuvimos que despedirnos de nuestras amigas finlandesas que nos habían acogido durante toda la semana porque nuestro tren salía antes de que ellas finalizasen el baile, por lo cual no íbamos a disponer de otro momento. Fue muy bonito, nos abrazamos y nos dijimos hasta pronto, porque esta aventura no ha terminado, falta que ellas vengan, conozcan nuestra cultura y la magia de Cáceres, aventura que estamos esperando con ansias y de la cual estamos todos completamente seguros de que será igual de increíble.