LA ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES
La ansiedad aparece cuando nos sentimos amenazados por algo. Esta emoción hace que nuestro cuerpo esté preparado para luchar, para huir, o incluso para quedarse paralizado. En el origen de la Humanidad, cuando los seres humanos estaban expuestos diariamente a multitud de peligros que amenazaban su existencia, la ansiedad resultó muy útil para la supervivencia. ¿Quién no quiere correr lo más velozmente posible cuando es perseguido por un tigre de dientes de sable?
Pero en la actualidad, afortunadamente, no estamos amenazados por este tipo de peligros en nuestra vida diaria.
Y sin embargo, la ansiedad persiste…
Niveles moderados de ansiedad facilitan un mejor rendimiento y nos hacen estar más motivados.
Pero frecuentemente la ansiedad se vuelve una emoción desagradable, intensa, que nos puede hacer sentir que perdemos el control. Y esta emoción interfiere con nuestra capacidad de prestar atención y de procesar información, dificultando el recuerdo y el rendimiento.
La ansiedad ante los exámenes puede surgir cuando percibimos estos como una amenaza a nuestra persona. Los exámenes pueden ser vividos como situaciones estresantes, y si hemos tenido alguna mala experiencia, no estábamos bien preparados, o no hemos desarrollado hábitos adecuados, puede generarse la temida ansiedad.
En el cuerpo:
Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
Palpitaciones en el corazón
Sudoración
Sequedad de boca
Mareos
Náuseas, diarrea, dolor de tripa
Sensación de nudo en la garganta o en el estómago
En nuestra mente:
Pensamientos o imágenes negativas
Percepción de la situación como incontrolable
Pensamientos de querer escapar de la situación
Pensamientos negativos acerca de uno mismo
Dificultad para pensar o concentrarse
Manifestaciones en nuestra conducta:
Temblor en la voz, tartamudeo, quedarse en blanco.
Temblores
Intranquilidad: no poder parar quieto.
Llorar
Quedarse paralizado.
CÓMO CONTROLAR LA ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES
Para reducir la ansiedad ante los exámenes hay que asegurar que:
Tenemos unos hábitos de vida saludables, sobre todo en época de exámenes.
Estudiamos eficazmente.
Tenemos suficiente motivación.
Nos preparamos mentalmente:
Sabemos respirar profundamente.
Sabemos relajarnos.
Adecuada higiene.
Alimentación
Importantísimo: ejercicio físico.
Adecuada higiene postural.
Esencial: dormir 8 horas. Evitar las pantallas a la hora de ir a dormir.
Evitar el consumo de tóxicos.