Un aula que respira y aprende mejor
En medio de una clase, cuando las miradas empiezan a perderse y la atención parece desvanecerse, hay una herramienta sencilla y poderosa que puede transformar el ambiente: las pausas activas.
Estas breves dinámicas de movimiento no solo rompen la rutina, también despiertan al cerebro y preparan al alumnado para aprender mejor.
Las pausas activas no quitan tiempo, lo multiplican.
Moverse juntos en clase no es solo un descanso: es una inversión en atención, energía y aprendizaje.
¿Os atrevéis a respirar?