La Isla de la Luna, conocida en tiempos prehispánicos como Koati, se encuentra en el Lago Titicaca, frente a la más famosa Isla del Sol. Según la tradición incaica, fue el lugar donde el dios Viracocha ordenó a la luna elevarse al cielo, otorgándole un carácter sagrado. En la época inca se construyó allí el Palacio de las Vírgenes del Sol (Iñak Uyu), un centro religioso donde vivían mujeres dedicadas al culto y a labores ceremoniales. La isla destaca por su riqueza arqueológica, natural y cultural, conservando vestigios de ese pasado y una fuerte conexión con las comunidades aymaras y quechuas que hoy la habitan, quienes mantienen tradiciones ancestrales ligadas al lago y a la naturaleza.
Actualmente, la comunidad se organiza centralmente en el área turística, donde se encuentra el Palacio de las Vírgenes del Sol, con actividades como la artesanía, agricultura y crianza de animales.