Muchas son las personas que al acercarse por primera vez a una clase o al instructorado de Yoga, preguntan si es necesario algún requisito físico previo.
Si bien muchas clases pueden ser físicamente muy demandantes, la metodología del Hatha Yoga (la parte física) no es la misma que la metodología del fitness a pesar de que persiguen un fin común que es el buén estado físico.
Pero no perdamos de vista que el Yoga, justamente para diferenciarlo de una actividad física común, persigue la unión de cuerpo-mente-espiritu y en esta búsqueda, la parte física es solo uno de ocho escalones en nuestra evolución hacia la trascendencia.
El Yoga busca que nos conectemos conscientemente con nuestro ser (no solo el cuerpo) por lo cual, nuestro nivel o estado físico, es solo un punto de partida para el autoconocimiento.
El camino en el Yoga es personal, no es el objetivo llegar a la postura final de forma estéticamente perfecta, sinó nuestra evolución, paso a paso, tomando consciencia de nuestro cuerpo en ese objetivo, ser conscientes de nuestra respiración y llegar al estado meditativo en las posturas.
Podés hacer Yoga a cualquier edad, fuerte o suave, en cualquier momento del día, dos horas o veinte minutos, parado, en el suelo, sentado en el escritorio de tu trabajo o en tu silla de ruedas, podés hacer yoga si incluso no podés moverte (yo mismo hice y di clases enyesado con un brazo inmovilizado pegado al cuerpo).
Yoga no se trata de tocarte los pies con las manos sinó de lo que aprendes en el camino hacia abajo.
Probá una clase y dejarás los prejuicios inmediatamente! ¡¡te espero!!