La civilización de Egipto ha sido, junto a la de Mesopotamia, una de las primeras en representar vida desarrollada y civilizada en el planeta Tierra o al menos de la que se tiene registro, siendo esta la que se asentaó alrededor del río Nilo, como parte cultural, política, artística y social del Neolítico siendo esta sus raíces, junto al arte prehistórico.
A pesar de ello, las características que comienzan a tomar presencia del arte egipcio inician aproximadamente a partir del año 3.000 antes de Cristo, quedándose presente hasta la aparición de éste.
El arte egipcio se considera como uno de los más representativos movimientos artísticos desarrollados en la Antigüedad Egipcia. La cantidad de obras que se desarrollaron fue a gran escala y de grandes magnitudes, así como monumentales. Todas ellas estaban estrechamente relacionadas con grandes simbolismos, conteniendo temas tanto funerarios, como religiosos.
A pesar de ello, es importante considerar que se ha determinado obra de arte a todo el desarrollo de estas culturas en tanto a arquitectura, joyería, escultura y pintura como descripción moderna ante estos grandes objetos. Para los egipcios, no era este el término generado a ello sino más bien se consideraban artesanos que quedarían en el anonimato.
La mayoría de las pinturas se realizaron en las paredes de las pirámides. Estas obras representaban la vida de los faraones, las acciones de los dioses, la vida después de la muerte, entre otros temas de la vida religiosa. Estos dibujos se hicieron de manera que las figuras se mostraran de perfil.
Los egipcios no trabajaban con la técnica de la perspectiva (imágenes tridimensionales). Los dibujos iban acompañados de textos, realizados en escritura jeroglífica (las palabras y expresiones se representaban con dibujos).
Las tintas se obtuvieron de la naturaleza (polvo de mineral, sustancias orgánicas, etc.).
Se encontraron varias esculturas de oro en las tumbas de varios faraones. Los artistas egipcios conocían muy bien las técnicas de trabajo artístico en oro.
Hacían estatuillas que representaban a dioses y diosas de la religión politeísta egipcia. El oro también se utilizaba para fabricar máscaras mortuorias que servían para proteger el rostro de la momia.
Los egipcios desarrollaron diversas habilidades matemáticas. Con ello, pudieron levantar obras que sobreviven hasta nuestros días. Se construyeron templos, palacios y pirámides en honor a los dioses y a los faraones.
Eran grandiosos e imponentes, ya que estaban destinados a mostrar el poder del faraón. Se construyeron con bloques de piedra, utilizando mano de obra esclava para el trabajo pesado.