Trote ligero en el lugar durante 5 minutos.
Luego vamos a hacer 30 sentadillas, cada 10 de ellas, descansamos 1-2 minutos.
Vamos a hacer 30 abdominales. Hacemos 15 y descansamos 1-2 minutos. Por último, hacemos los faltantes: 15 abdominales normales( torso a rodillas flexionadas)
Ya casi, aguanta un poco más... ahora vamos con los brazos: realiza flexionando y estirando los brazos como se muestra en la imagen.
Para finalizar nos quedaremos en posición de plancha entre 25 a 30 segundos.
Luego de haber completado el entrenamiento dar una vuelta a la calma caminando un poco por tu casa y elongar como hacíamos en el cole al terminar la clase de gimnasia.
Respecto a su nacimiento, es muy complicado de concretar. Tanto los historiadores como los especialistas en la cultura de la India encuentran dificultades para situar el nacimiento del yoga debido a que es muy complejo descifrar los textos ancestrales de la cultura védica. Y disponer de algún escrito ya es en sí un milagro pues los expertos aseguran que dicha cultura se transmitía de forma oral en sus orígenes. Según los investigadores, las primeras formas de yoga habrían tenido lugar entre el año 10.000 y 5.000 antes de Cristo. Este planteamiento está basado en la posición de las estatuas halladas en antiguos emplazamientos, que recuerda a la de los yoguis, o practicantes de yoga, mientras realizaban la meditación.
1. Reduce la ansiedad y el estrés. 2. Se trabaja mejor. el yoga puede ayudarte a salir del atolladero sin cambiar de trabajo. 3. En los niños y estudiantes, mejora el rendimiento académico y la atención. 4. Fortalece huesos y músculos. 5. Aumenta la flexibilidad. 6. Contribuye a aliviar dolores crónicos y posturales. 7. Enseña a respirar no sólo correctamente sino conscientemente.
Aunque pareciera que es una postura de yoga muy fácil de hacer, porque a primera vista es simplemente estar de pie con los brazos extendidos a los lados es una asana que requiere mucho de nosotros y de nuestro autoconocimiento corporal . Para realizar la postura de la montaña se involucra a la columna vertebral y los músculos de los brazos sin contraer los hombros. Es una asana para tomar conciencia de los apoyos de nuestro pies y del desequilibrio que podamos tener en la espalda o en la cadera, mientras nos invita a enraizarnos con la tierra.
Esta es otra de las posturas más utilizadas a lo largo de las prácticas. Es excelente para para darle flotabilidad a la columna, fuerza la parte baja de la espalda y ayuda a deshacer cualquier tensión que pueda haber en la zona. El hacerlo constantemente ayuda, también ayuda masajear los órganos femeninos, a darle fuerza y vitalidad al cerebro y mejora tu concentración ayudando a centrar tu mente. También mejora la resistencia de tu cuerpo al estrés, pues esta postura mezcla relajación y tensión en diferentes intensidades.