Un día común en mi hogar natal estaba haciendo un día muy caloroso asi que mi familia y yo decidimos ir de paseo a otro pueblo que quedaba cerca del de nosotros, compramos mucha comida para cocinar allá, reunimos a todos lo de nuestra familia y nos fuimos, yo estaba súper feliz porque me gustaban mucho los paseos y compartir con ellos, en ese tiempo tenía 10 años, era una niña muy alegre, para llegar al otro pueblo teníamos que atravesar un rio en una lancha que nos llevara al otro lado, luego de cruzar el rio en la lancha que nos llevaría al otro lado, luego de cruzar el rio con la lancha, teníamos que caminar media hora para llegar al pueblo, cuando llegamos fuimos primero donde mi otra familia, allí estaba mi abuela, mis tíos y mis primos que se pusieron felices de vernos, me abrazaron y me preguntaron muchas cosas, luego de charlar con ellos, almorcé y subimos a un cerro que nos tocaba pasar para poder llegar a la cascada dónde queríamos ir, en el camino era de media hora tambien y con muchas montañas que me cansaban, pero pudimos llegar, luego de que llegáramos pudimos descansar 20 minutos ya que teníamos que reposarnos para poder meternos al agua, mis primos se querían meter de inmediato pero mi abuela lo regaño y se sentaron a comer galletas yo me senté al lado de ellos y luego de que ya habían pasado los 20 minutos, nos metimos al agua muy felices, el agua estaba helada y habían muchos pescaditos dorados que se me acercaban en los pies y eran muy lindos, luego por dos horas y cuando llego la hora del almuerzo nos salimos y la comida estaba caliente y muy rica, comimos y hablamos de muchas cosas nuestras, experiencias vividas y había un poco de nostalgia pues fue un buen momento de felicidad para nosotros sentarnos hablar, nos reímos la pasamos muy bien , luego de reposarnos nos metimos de nuevo al agua y subimos a una cascada donde nos resbalamos todos, luego ellos querían una foto de todos y todos contentos fuimos y nos la tomamos, la verdad fue un día genial, ya siendo las 4 de la tarde, nos salimos y nos cambiamos de ropa, nos despedimos y nos fuimos a casa. El pueblo se llama la pancha y el mío se llama altos del rosario queda ubicado por el rio magdalena, los dos pueblos estaban pegados y tocaba ir en moto al regreso fue un poco incómodo, a esa hora estaba hacino mucho sol y todos estábamos muy cansados, caminamos y en el camino encontramos una vaca que nos correteó al llegar al puerto estábamos asustados pero luego la perdimos de vista, nos subimos a la lancha y luego llegamos a la casa, nos acostamos a dormir en una de la casa de mis tíos, cuando nos levantamos ella nos dio media hora tarde, yo me sentía feliz de todo lo que compartí con ellos porque no siempre los veía todos los años ya que yo vivía acá en Cúcuta y los vivito cada año un día después del paseo, mi pueblo es mi tranquilidad, es pequeño se celebra los canticos cada año, allá todos nos conocemos y es una familia muy grande, las personas se cuidan entre ellas, tienen u lugar que se llama el choro donde tambien es un rio, que se puede llegar en bicicleta allá hay muchos zancudos y animales de bosque, mi pueblo y hogar es único e incomparable.