Un aliento para seguir viviendo
Todo empieza en Miami florida cuando estaba de vacaciones con mi madre; no me sentía muy bien, mi estado de ánimo, no era el mejor, pero lo ocultaba para no preocupar a mi madre. Pasaba por una situación que me deprimía. El divorcio de mis padres, sentí como si el mundo se acabará.
Al día siguiente fui a la playa a distraerme un rato; me hice a un lado de la playa para estar sola... Alguien se acerca me hace reír me alegra el día, veo la hora y vuelvo a casa.
—Hola hija, ¿dónde andabas? —dijo mi madre al verme entrar
—En la playa—dije al entrar a la cocina
Llega la noche, mi madre me llama para que baje a cenar; estar en la mesa ya no era igual a cómo era cuando estamos juntos en familia y eso me entristecía; se sentía como si ya no fuera una familia.
Días después…
Regresamos a Nueva York. Pronto empezaría las clases y sería mi último año escolar; así que mi madre y yo salimos de compras, estuve distraída como ida, no sé porque se me vino a la mente el pensar que desde su separación no he visto a mi padre y no he sabido de nada; eso me ha puesto muy triste …Me hace falta, pero no digo nada, todo lo guardo dentro de mí.
De repente mi madre me hace poner los pies en la tierra, miro hacia la derecha y nos vemos fijamente, quedo sorprendida, mi madre está a un paso de entrar a la tienda.
—Vamos luisa—dijo mi madre
—Voy en un minuto—a lo que respondí.
Continuamos viéndonos y se acerca.
—Hola luisa, ¿no sé si te acuerdes de mí?, —Soy Alex el chico de la playa – dijo el con una gran sonrisa.
—Hola si, Si… Que gusto verte de nuevo, ¿Qué te trae a Nueva York? —Dije
—El trabajo de mi padre, así que nos mudamos a Nueva York; salí a conocer un poco…Estoy viviendo en Uptown Manhattan (central park)— Dijo el
-Que bien. Qué casualidad yo también vivo en esa Zona — a lo que respondí
- ¿En seno?... Cool, y ¿Qué haces por aquí? - pregunta
-Sil… Comprar unas cosas que necesitamos- respondí, Sin creer lo que estaba pasando.
—¿necesitan? — dijo el
—Mmmm…Si, mi madre y yo… se llama Carol— dije, Sin pensar en que estaba diciendo
—Bien—respondió con una sonrisa
Estaba sorprendida y al mismo tiempo una completa boba no sabía lo que decía, sentía que mis Palabras no tenían ningún sentido; al verlo y ver esa linda sonrisa que con solo verla alegra tu día. Hablamos mucho, fue grato hablar con él; Después se tuvo que ir, pero intercambiamos números y estaríamos en contacto.
Entre a la tienda, Compramos las cosas que necesitábamos y regresamos a casa. Desempaque y me Senté en el sofá, puse una película, pero estaba perdida en mis pensamientos, solo podía pensar en él; me atemorizaba tener esas ideas… Porque significaba que me empezaba a gustar y tenía miedo, Porque no quería vivir una situación similar a la de mis padres, había perdido la fe en el amor. Lo que no sabía era que el cambiaría eso.
Una semana después...
Llega la mañana y era hora de levantarme, estaba emocionada y nerviosa al mismo tiempo, Porque era mi primer día de clases del último año en la segundaría, al ver el reloj, me asusto porque se hacía tarde; salgo de mi cama y me alistó lo más rápido que podía. Mi madre saca el auto, medio desayuno y subo al auto, mi madre arranca para llevarme a la escuela.
Llegamos. Salgo del auto y corro; hacía falta 5 minutos para entrar, pero, de repente, tropiezo con alguien en los pasillos, me ayuda a parar, se disculpó yo igual, al verlo me sorprendí.
—Pero que!!...Que coincidencia, estudiamos en la misma escuela; ¡que locura!!—Dijo el
Yo quedé en choop por un segundo
—Siiii?... Estoy igual de sorprendida que tu—Dije
(Suena la campana) Nos despedimos, dentro al salón busco mi puesto, el maestro entra y nos da la bienvenida a todos, cuando el dentro y el maestro lo presenta como el chico nuevo del solón. Quede aún más sorprendida.
(suena el timbre, hora de salida). Salgo a esperar a mi madre, él se acerca y conversamos un rato; Después me pregunto si le aceptaba una invitación a salir para conocernos más. A lo que le respondí con un sí, en ese momento me dejé llevar; me gustaba mucho, Su linda sonrisa, sus ojos color café cloro, y su personalidad. Inspiraba confianza, tranquilidad y calidez, supongo que eso era lo que me atraía de él.
La primera cita fue increíble, me llevo a comer, al cine y por último fuimos al parke , a un sitio en donde se podían ver las estrellas, fue romántico, estuvo atento, caballeroso y encantador. Ya teníamos dos meses y miedo saliendo; y era lo más hermoso que pude Vivir; A pesar por lo que pasaba, el llego a mi vida, como un aliento para seguir viviendo, porque con él aprendí a perdonar, a superar y a seguir con la vida.
Recuerdo bien la fecha en la que me pidió que fuera su novia; el 20 de diciembre del 2021; era el día más feliz de mi vida; con él era yo, era Feliz, me llenaba, con el aprendí a cerrar esas heridas que lastimaban, Sin embargo, no tenía idea de lo que pasaría.
Abro los ojos, confundida noto, que estoy en un hospital, veo a mi madre a un lado y de repente recuerdo lo que sucedió. Andábamos en el carro; La nieve no dejaba ver mucho; cuando de un momento a otro Alex pierde el control del auto, y salimos del camino, recuerdo que el auto rodo y de ahí, abro mis ojos y estoy en el hospital.
Pregunto por Alex y no me dan razón de él, y solo veo nuestras vidas pasar, los sueños por cumplir, las metas por alcanzar, una vida Juntos; y solo lloro… Desmoronándome; el Solo hecho de pensar una vida sin él me mataba. El enterarme, que había fallecido me hizo sentir muy infeliz y que nunca me enamoraría de la misma manera, con lo que me enamore de él.
Días después….
Era el día de su funeral, me dolía mucho, era como, si el día que el falleció se hubiese llevado una parte de mí; no podía evitar el sentirme sola. Después de su funeral, fui a nuestro lugar en el parke, donde podíamos ver las estrellas. Me senté y lloré por horas. De Un momento a otro sentí un escalofrió y de repente recuerdo lo último que me dijo esa noche. “Aunque no esté contigo físicamente, siempre ten presente que una parte de mi estará acompañándote en tu corazón, en todo momento; No importa donde este, seré feliz sabiendo que tú lo eres, que estas bien, siguiendo con tu vida “.
Lo recordé con una emoción, porque sabía que en ese mismo instante él estaba ahí a mi lado confortándome. Sabía que tenía que cumplir con su último deseo. ¡Siempre lo amaré!