Recuerdo ese 7 de agosto del 2020 como si fuera ayer, pues ese día perdí dé manera física a un ser inolvidable, estábamos en pleno pico de la pandemia COVID 2020, Cómo olvidar lo que sentí ese viernes 7 de agosto la aflicción, pesadumbre y melancolía se apoderaron de mi alma, pues ese día murió mi gran amigo, mi confidente, mi único apoyo Yosmar López mi niño de ojos lindos, ese día la muerte y un desgraciado que le disparó me lo Arrebato, pero esta triste historia no comienza aquí, todo se desintegró aquel 5 de agosto cuándo a Yosmar le intentaron robar la moto, él forcejeo con los asaltantes y terminó recibiendo un disparo en la cabeza de ese lugar fue trasladado al hospital Central de San Cristóbal donde duró 2 días internado pero no sobrevivió Yosmar murió por culpa de la delincuencia qué cada día afecta más a la sociedad, la tristeza que sentí y ese nudo en la garganta es indescriptible no podía comprender nada, ese día no comí y no dormí bien pensando en él, recordándolo y extrañándolo como nunca antes, todos con certeza sabemos que lo único seguro que tenemos es la muerte pero jamás me imaginé que él partiría así.
al otro día el sentimiento se hizo más fuerte y doloroso pues seria el sepelio de Yosmar y yo no podría estar presente, pues usar los pasos ilegales o las reconocidas trochas cada vez se hace más difícil e intrincado, sentía la necesidad de estar allí pero no, no pude asistir. Esa tarde me recosté en mi cama y lloré hasta quedarme dormida, Soñé con Yosmar era un sueño extraño que nunca voy a olvidar y qué siempre está presente en mi memoria, Soñé que estaba en un parque un lugar muy hermoso los niños corrían y jugaban, ese lugar parecía mágico todas las personas que estaban allí tenían una sonrisa en su rostro, de repente dentro de toda esa multitud estaba él, lo veía muy lejos pero corrí, corría mucho para alcanzarlo cuándo por fin llegue a el lo abrace y lo miré fijamente a sus ojos que para mí eran los ojos más hermosos, en ese sueño Me dijo que me entendía, que él sabía que yo quería estar ahí con él pero la distancia lo impedía, que él estaba bien y que se sentía mucho mejor. Justo en ese momento desperté, estaba asustada, confundida y desconcertada, pero al mismo tiempo feliz, sentí que lo vi por última vez, cada día que pasa lo recuerdo, cada vez que veo la estrella a la cual le puse su nombre mi alma se siente vacía, pero es entonces donde recuerdo qué el no quisiera ser recordado de una manera triste, lamentable o funesta, Yo creo que el quisiera que lo recordara por lo que lo caracterizaba, su personalidad, su lealtad, su capacidad de escuchar y motivar, por sus hermosos consejos y sus historias sin sentido Qué hacían reír a cualquiera, Y es justo así como lo recuerdo, Como aquella persona irreemplazable, amable, trabajador, Soñador, generoso, perseverante, paciente, bondadoso, honesto y sincero. De manera frecuente sueño con él, pero no me habla en ninguno de esos sueños, solo nos observamos, es como si me visitará, a veces siento que intenta decirme algo, pero no logro entenderlo no me dice nada, solo nos observamos Y esa mirada me llena de paz. Dicen que algo se muere en el alma cuando un amigo se va, y tu despedida me ha dejado rotos de dolor. Pero un amigo nunca se va, vives por siempre en mi corazón, en algún momento alguien me dijo “ el tiempo lo cura todo” , pero no así, cada día que pasa te recuerdo y te extraño con mucho dolor.