Sueño Frustrado
Todo empezó cuando cumplí mis 4 años, ya que ese día mi abuelo me compró una cicla como regalo, muy feliz por esto, al observarla percibí que está tenía unas rueditas para sostener, al verlas le pedí a mi padre que las quitará, el desconcertado me dijo que no, porque iba a hacer mi primera montada en una cicla, al escuchar esto lloré ya que no las quería, al rato mi padre se decidió y se las quitó, sonriente me monte y anduve, mis padres se admiraron por esto y desde ahí pudieron notar mi habilidad en esto, al pasar un año mi padre escucho por la radio que había una competencia de ciclismo, el cual se interesó y decidió inscribirme en ella de inmediato, llegó el día de la competencia todo estaba normal cuando me llamaron para participar, al pasar 2 minutos el juez nos dice que nos debíamos preparar ya que aproximadamente éramos 18 niños de la edad de 5 años, llegó el conteo regresivo de 3..2..1, sale, en ese momento no pensaba en nada más que ganar, corrí como nunca solamente era una vuelta por nuestra edad y sin mentir les saque a los demás una gran ventaja, ya me aproximaba a la llegada y mi padre me estaba esperando muy orgulloso, pase la línea de meta y lo primero que hice fue abrazar a mi padre al igual el, luego fue en busca de mi madre, y pude notar el asombro de las personas que estaban allí ya que le había ganado a niños también y como algunos no aceptan que las mujeres ganen o pasen por encima de ellos por ello reaccionaron de esta manera, había que esperar para la premiación ya que a parte de mi categoría habían otras más, llegó el momento y sentí una alegría cuando dijeron mi nombre salí y recibí con honor mi primera medalla la cuál fue el comienzo de muchas.
En esa misma competencia conocí a un profesor de ciclismo el cual desde ese momento se intereso en mi talento, ese mismo día hablo con mi padre sobre si le gustaría que yo perteneciera a ese club de ciclismo mi padre sin pensarlo dijo que si. Durante 4 años en ese club obtuve muchos logros, entre reconocimientos, medallas, trofeos, camisetas de campeona y de líder, entre otras, pero en si el que se llevaba los honores era el club, mi padre al notar esto decidió sacarme de allí ; por qué el quería que solo se fijarán en mi, y así fue, independientemente mi padre fue mi entrenador durante 3 años más, los cuales obtuve los mismos logros pero estos si fueron reconocidos por mi misma.
Luego de un tiempo salió un nuevo club de ciclismo en la cuidad el cual no existía y actualmente es encabezado por un Doctor, que nuevamente le interesó mi alto rendimiento en este deporte y me convenció a estar en el con el permiso de mis padres, nuevamente hice historia allí, pero con más sacrificios que antes por qué empezó la envidia de parte de una corredoras de mi antiguo club y como lo ha existido en todo deporte u otra cosa, en ese año viví con temor de que me causaran dañó ya que prácticamente me ganaba todo y como lo fue una vez en una competencia que con intención me encerraron hasta hacerme caer y así perder la carrera, en esa caída por poco me fracturo la clavícula, estaba raspada por todo lado y ni se diga de la cicla que quedó muy averiada, después de eso empecé con esa desconfianza en cada competencia ya no corría igual, lo eche todo a perder pero hubo un día donde mi papá me convenció para que le echara ganas y así poder triunfar como antes, al pasar unos meses hubo una competencia en Bucaramanga dónde me decían que tenía corona por el hecho de que siempre ganaba allí, entrene para eso y llegó el día de la competencia la cuál se baso en 2 días, en el primero quedé de tercera por una diferencia de 55 segundos ante la primera pero aún tenía chance, al otro día me convencí de mi capacidad para conseguir la victoria la cual tenía que sobrepasar esos segundos, y lo logré pero más con una diferencia de 1 minuto y 20 segundos, volví a sentir esa felicidad como la primera vez al igual mis padres, me consagré nuevamente en esa competencia reconocida y como última vez porque desde ese día deje mis sueños, mis vivencias y mis logros en el ciclismo porque así lo decidí, aunque mis padres no estuvieron del todo convencidos al final lo hicieron y hasta el día de hoy no he vuelto a saber nada del ciclismo.