Un sueño fallido
Cuando era pequeño entrenaba en un equipo de béisbol desde pequeño no me gustaba casi el béisbol me gustaba mucho el fútbol, pero me metieron en eso jugué desde pequeño desde los 6 años jugaba hasta los 13 años jugué.
me sacaron a pasear para otro estado a jugar campeonatos me sacaron a varios estados del país a jugar después me querían cambiar de equipo me quería firmar por ser el mejor en izquierdo jardinero la posición que era y después más adelante me querían firma para llevarme a un equipo profesional.
mis papás me dijeron que si me fuera y yo no quería por qué casi no me gustaba el béisbol lo que más me gustaba era el fútbol y pues pasaron los días y seguí jugando béisbol perdí esa oportunidad de irme a los profesionales jugando en la cuadra también béisbol a todo mis amigos si le gustaba el béisbol en cambio yo no me la pasaba viendo los mundiales los juego de fútbol menos los juegos de béisbol y mis padres me decían que juega béisbol les encanta verme jugar pero A mí no me salí del béisbol me dedique al colegio mejor ya era una mucha dinero que gastaban mi padre, y ya pues seguí en los estudios, me olvidé del béisbol nunca me escribieron en una escuela de fútbol entonces metí a trabajar a los 15 años y ya esa era mi historia.
En estos momentos me dedico al estudio, juego de vez en cuando fútbol, salgo con mis amigos, papá tíos a pasear un rato enfocado en estos momentos en los estudios y trabajo por mis cosas que necesito.
Mi historia se llama un sueño fallido, porque desde pequeño me gustaba mucho el béisbol y pues no tuve los recursos como tal para seguir jugando, sin embargo, ahora me dedico a jugar futbol, aunque juego muy pocas veces, pero disfruto el tiempo libre jugando lo que me gusta. La vida se trata en muchas ocasiones de sueños fallidos y de triunfos y en muchas ocasiones hay que entender que a veces las cosas no se dan por un simple motivo y es que no todo en esta vida se consiguen, pero siempre hay que seguir buscando y tratando siempre de realizar lo que nosotros queremos. Mi madre siempre ha estado presente en todo mi crecimiento, ha visto presenciado cada uno de mis juegos y siempre tiene una voz de aliento para mí. Seguiré enfocado en lo que más me gusta y graduarme este año para realizar mi vida