Hace aproximada 3 años mis padres me cambiaron de colegio para una mejor educación. En este colegio no conocía a nadie, absolutamente nadie, pero en poco tiempo conocí a dos personas que realmente me cambiaron la vida. No soy la mejor expresando mis sentimientos, pero ellas me ayudaron a corregir muchos de mis errores y a mejorar como persona, me dieron ese impulso de seguir adelante.
Siempre fuimos las mejores del salón, las más dedicadas y juiciosas, disfrutábamos cuando estábamos juntas. Terminando este año descubrimos que Dayana (una de mis amigas) tenía una enfermedad, al principio no sabíamos que era ella se la pasaba mucho yendo al médico al principio le diagnosticaron anemia moderada pero luego de unos exámenes más adelante le diagnosticaron leucemia lo cual nos sorprendió y nos llenó de tristeza pero sabíamos que en este momento era en el que ella más nos necesitaba así que entre Natalia y mi persona decidimos darle la fortaleza y las ganas seguir adelante, ella siempre fue una persona llena de energía y de amor, a pesar de esto a veces sentía que no era capaz de seguir y se achicopalaba.
Estuvimos en cada momento que pudimos, tratamos de salir a distraernos lo que más pudimos y olvidar el mundo por un momento. La acompañamos en cada etapa siguiendo las instrucciones del doctor la vimos con su cabello largo, corto y sin cabello, apenas de ello siempre lucia hermosa y mostrando lo mejor de sí, mientras tanto yo daba lo mejor de mí para acompañarla y que todo nos saliera bien, aunque era una batalla dura.
Ya habíamos pasado el grado 9 y entrábamos al grado 10 a cumplir nuestras metas, aunque no en el mismo salón y colegio, a Natalia la cambiaron de colegio y Dayana quedo en otro salón diferente al mío, Dayana faltaba muchas veces al colegio porque debía presentarse a muchos exámenes médicos pero aun así seguía estudiando, a comienzo del mes de marzo del año 2020 Dayana faltaba al colegio más de lo normal y s e le estaba dificultando ir a clase así que la mama la retiro por que no podía asistir por las citas médicas , luego llego la pandemia fue algo duro para todos e incluso para nosotras porque no nos podíamos ver y Dayana se tenía que cuidar más de lo normal.
Luego de tratamientos Dayana termino las quimioterapias, nosotras muy felices de eso le llevamos regalos vivimos aventuras que si las contara no me creerían, cosas que jamás había experimentado todos estábamos muy felices de esto, pero poco tiempo después Dayana volvió a recaer fue muy duro tanto para ella y su familia como para nosotras, nos angustiaba mucho no poderla ayudar para que saliera de esa enfermedad, pero si nos asegurábamos de que ella se diera cuenta de que no estaba sola.
Nuestra meta era graduarnos juntas, el colegio se nos llevó gran parte de nuestro tiempo libre por lo cual nos veíamos muy poco pero aun así hablamos mucho. Pasó mucho tiempo para ser específica, la última vez que estuvimos juntas fue en mayo no era el lugar perfecto, pero estar juntas siempre lo hacía especial. Después de eso Dayana empeoro estaba hospitalizada y nosotras no lo sabíamos, pues ella solo nos pidió vernos y el sábado 14 de junio le pidió a Natalia una ensalada ya que no podía comer nada más y cuando menos lo pensamos se nos fue a las 6am mientras yo realizaba trabajos para poder vernos más tarde, mientras Natalia trabajaba para comprar su ensalada recibimos la noticia más triste de nuestra vida, suena exagerado pero jamás conocimos a alguien como ella y además de que era especial para nosotras, estábamos aferradas a tenernos pero ya era imposible volver a tenerla, no nos quedó más que despedirla como siempre lo mereció y recordarla en nuestros corazones como la gran persona que fue quien nos enseñó el valor de la vida, el verdadero significado de la amistad y que sin importar lo que pase debemos luchar por nuestras metas y aunque ella no está aun así hacemos lo posible por lograr cumplir su meta y graduarnos las tres juntas Hoy seguimos decorando su tumba con flores y mensajes que en vida le encantaban tanto. Nos llevamos lo más hermoso que fue ser parte de su vida.