Esta sección te ayudará a comprender de modo muy general las implicaciones de emprender un huerto casero. Te ofrecemos algunas recomendaciones que puedes tomar en cuenta antes de comenzar.
Cuando usamos la palabra ambiente, comúnmente la asociamos con regiones alejadas de lo urbano; sitios "naturales" - decimos-, quizás para referirnos a algún ecosistema o a la vida natural en general. Para comprender en sentido amplio la importancia de los huertos familiares o caseros, resulta necesario ampliar nuestra noción de ambiente.
Ambiente se refiere también a nuestra forma de convivir en sociedad, en cierto modo. Asimismo, son parte de nuestro ambiente las maneras que hemos desarrollado -en ocasiones quizás sin haberlo decidido así en lo individual- para producir nuestros alimentos, consumirlos y transportarnos en el mundo en que vivimos. Lo anterior se relaciona con claridad, a su vez, con cómo esa toma (social) de decisiones, impacta y ha impactado en el entorno del que dependemos, tanto en la conformación de nuestro paisaje urbano, como en los efectos atmosféricos y ecológicos que tienen dichas decisiones.
Los huertos familiares son una invitación simbólica -y al mismo tiempo concreta-. de relacionarnos con nuestras costumbres y entornos de una manera que hasta ahora en el contexto urbano no ha sido considerada en mayor medida; quizás porque no representa nuestro medio de subsistencia como sí sucede en otras partes de nuestro país.
Podríamos decir que la relevancia del cultivo familiar en el entorno urbano alcanza muchas aristas. Por un lado, nos hace partícipes de la producción de nuestros propios alimentos; no siendo parte del proceso de consumo, sino colocándonos en el centro mismo de la producción. Esa es una perspectiva relevante, especialmente ante una realidad global donde el crecimiento de la población humana y la producción de alimentos a escala mundial siguen estando relacionados con situaciones de desigualdad y vulneración de derechos humanos. Hacer huerto es una forma de promover la autonomía alimentaria, desde el núcleo familiar.
Para realizar cultivo no se requieren hectáreas de terreno ni una producción de toneladas. Quizás uno de los primeros consejos si estás pensando comenzar a realizar cultivo en casa es: conoce tu espacio y establece tus intereses.
Podemos desarrollar esta idea importante en algunos puntos, a partir de las siguientes preguntas:
*¿Cuáles son tus objetivos? ¿Producir para tu familia, o para consumo personal?
*¿Qué área le pretendes destinar al cultivo según tus intereses o posibilidades? ¿Cuáles serán los materiales a los que tendrías acceso para realizar el cultivo?
*¿Cuentas con un espacio exterior en tu casa, o solo interior?
*¿En qué momento del día "pega el Sol" en tu casa? La luz de la mañana y la de la tarde tienen diferentes efectos en el cultivo.
*¿Hay alguna especie cultivable que te interese particularmente?
Esta respuesta depende mucho de cómo respondas a las preguntas anteriores. Sin embargo, existen algunos materiales útiles en prácticamente cualquier situación, en caso de que decidas comenzar el cultivo en casa. Los siguientes son algunos ejemplos; sin embargo, considera que probablemente no necesites conseguir aditamentos especiales; con frecuencia el material que encontramos en casa es suficiente.
Cuchara de jardinería
Esta herramienta es importante porque, al menos al principio, te será muy útil para instalar los sitios que servirán para tu cultivo. Esto depende de tus posibilidades; incluso es útil adaptar alguna otra herramienta que tengas disponible en casa, aún cuando no se trate de una herramienta específicamente para cultivo, como pueden ser cucharas o palas pequeñas.
Tijeras de jardinería
Si eliges alguna especie que requiera una poda continua para favorecer el crecimiento, como el jitomate, este tipo de tijeras puede ser muy útil. Te facilitarán el trabajo y evitarán que la planta sufra daños.
Macetas o recipientes reutilizados
La cantidad y tamaño de las macetas depende de la planta que cultives. Por lo general existen un gran número de contenedores de uso habitual en el hogar, que también podemos aprovechar sin necesidad de invertir en macetas.