LEMA CURSO 2026-27
“Una mirada que escucha un corazón que acompaña”
"Una mirada que escucha, un corazón que acompaña" expresa dos dimensiones esenciales de la educación cristiana:
Mirar para comprender
No basta con ver. Educar implica descubrir las necesidades, capacidades y circunstancias de cada alumno.
Acompañar para crecer
Toda persona necesita sentirse querida, escuchada y acompañada para desarrollar plenamente sus capacidades.
Este lema pretende impulsar una escuela:
Más humana.
Más inclusiva.
Más cercana.
Más comprometida.
Más evangélica.
Señor Jesús:
Tú que escuchabas a todos con paciencia
y acompañabas a quienes más te necesitaban,
enséñanos a mirar con amor.
Virgen de la Almudena,
Madre cercana y acogedora,
ayúdanos a caminar juntos como familia.
Madre Pilar Arechavaleta,
que supiste descubrir el valor de cada joven,
inspíranos para construir una escuela
donde nadie se sienta solo,
donde todos sean escuchados
y donde aprendamos a servir con alegría.
Haz que tengamos una mirada que escucha,
un corazón que acompaña
y unas manos siempre dispuestas a ayudar.
Amén.
La acción educativa forma parte de la misión de la Iglesia que encuentra en la educación un instrumento adecuado para la evangelización.
Las metas educativas de nuestro Proyecto Educativo y los objetivos del Proyecto Curricular del Centro orientados a conseguir la formación integral de los alumnos nos disponen a no olvidar y valorar la referencia de la concepción cristiana de la realidad y a los principios evangélicos que han de conformar el sentido de nuestras vidas.
Transmitiremos la imagen de una iglesia unida, dialogante, abierta a todos, cercana, con capacidad para adaptarse a la circunstancia en la que se desenvuelven nuestras vidas y a las necesidades de los alumnos y familias de nuestro tiempo; en continua renovación desde un espíritu vivo y joven que favorezca el compromiso.
En nuestro colegio la educación en la fe y la celebración de la vida constituye un lugar preferente.
Teniendo como referencia esta visión de la persona, la sociedad, de Jesús y de la Iglesia, nuestra acción pastoral cotidiana debe estar impregnada de:
Habilidades: Capacidad de interiorización, discernimiento, entrega, empatía y renovación.
Estrategias: creación de espacios de encuentro y escucha de Dios, trabajo por la persona estando atentos a sus necesidades, compartiendo la vida y misión desde una apuesta total por el Evangelio.
Valores: confianza en Dios, constancia, compromiso, solidaridad, amor gratuito y desinteresado. Sencillos en la virtud y enérgicos en el deber
LA ACCIÓN PASTORAL LLEVA CONSIGO...
Atención a los más débiles.
Apoyo integral a familias y alumnos.
Favorecer la participación de los alumnos en acciones sociales.
Educación y cuidado de la interioridad.
Momento de encuentros formativos y de reflexión.
Catequesis de Primera Comunión para niños y de Confirmación.
Participación en las campañas de la Iglesia
Plan de acción tutorial.
Fiestas y celebraciones litúrgicas con la Comunidad Educativa.
Colaboración con la comunidad parroquial de referencia.
Evangelizar desde la acción educativa.
Crear comunidad en el Colegio.
Alumnos: sus necesidades varían según su edad. El Plan de Pastoral quiere responder a las necesidades que presentan en cada momento evolutivo, incluso interpelarles.
Profesores/PAS: el Plan de Pastoral busca la integración de Pastoral y Acción educativa. Su vivencia de fe es diversa, pero colaboran con la Pastoral de Centro, cada uno desde su implicación concreta.
Familias: Nos han confiado la educación de sus hijos. La familia como lugar privilegiado de evangelización es destinataria y agente de este plan de pastoral.
Entorno: nuestra implicación es a través de campañas, colaboración con la Parroquia, Diócesis…