Cuando llega un momento importante siempre lo preparamos un tiempo antes, ¿verdad? Si se acerca nuestro cumpleaños unos días antes empezamos a organizarlo todo: hacemos invitaciones para los amigos, preparamos unas bolsas de chuches, compramos globos, merienda, velas y una tarta.
En la vida de Jesús también hay momentos importantes, y como es amigo nuestro, nos preparamos para vivirlos con el corazón bien abierto. Si os acordáis, antes de Navidad tuvimos unas semanas de preparación que se llaman “Adviento”. Nos sirvieron para hacerle un huequito a Jesús en el corazón, para que naciera en él.
Ahora empezamos una preparación distinta, para la Pascua, que es otro momento muy importante para nosotros. Este tiempo se llama Cuaresma y nos va a ayudar a fijarnos en Jesús y seguirle para parecernos un poquito más a Él.
La ceniza que nos pondrán hoy en la frente es un signo que nos ayuda a recordar algo. Nosotros solos a veces no podemos hacer las cosas, ¿verdad? Pues con esta ceniza Jesús nos manda un mensaje: - No estás solo, yo te voy a ayudar siempre.