El mundo sonoro es fascinante, podemos explorar diferentes sonidos, crear objetos sonoros e instrumentos a partir de materiales cotidianos y disfrutar de los sonidos que podemos conseguir con ellos. Esta actividad está diseñada para fortalecer habilidades motoras, la escucha, trabajo en equipo y además fortalece el manejo de las emociones, la confianza en sus propias creaciones y el vínculo con su clase de música.
La idea es crear un Egg shaker o “huevito Musical” casero, con algunos materiales de uso cotidiano como tapas plásticas, arroz y cinta.