Los estudiantes están llamados a fortalecer su capacidad de tomar decisiones responsables y conscientes en su vida diaria. Se espera que aprendan a reconocer la importancia de los valores como el respeto, la solidaridad y la justicia, y que comprendan cómo sus acciones impactan en la convivencia escolar y en la sociedad. Más allá de memorizar normas, el propósito es que desarrollen una actitud crítica y reflexiva frente a los dilemas éticos, que aprendan a dialogar con respeto y que descubran que vivir con principios es la base para construir relaciones sanas y un futuro más justo y humano.