UN PERFECTO ACCIDENTE
Había una vez en las vastas montañas de la Sierra Tarahumara, un pueblo conocido como "Los Rarámuris". Este pueblo era famoso por su resistencia, sabiduría y profundo respeto por la naturaleza.
En ese entonces era muy común que la comunidad recibiera turistas y foráneos de los alrededores del estado que les interesaba aprender más sobre la cultura y admirar los paisajes, así pues, un día llegó al pueblo un chico llamado Eddy interesado en tener más conocimiento sobre los habitantes de este, pero por más que caminaba y veía el terreno, no entendia nada y solo hizo que por accidente se perdiera en las profundidades del pueblo.
Por otro lado, en el corazón de esta comunidad vivía un joven llamado Kawi, cuyo nombre significaba "el que corre veloz como el viento". Kawi soñaba con convertirse en uno de los corredores más rápidos de su pueblo, como sus antepasados legendarios.
Una fresca mañana, Kawi se encontraba en las afueras de su choza, preparándose para su rutina de entrenamiento diaria. Su padre, Hikuri, un hombre sabio y experimentado, lo observaba con una sonrisa en el rostro.
Hikuri: (con una voz llena de sabiduría le dijo a su hijo: "Kawi, recuerda siempre escuchar a la Madre Tierra. Ella te guiará en tu camino, no te desvíes porque podrías perder la mente".
Eran frases que el padre de Kawi le decía para que no le sucediera nada malo, y aunque a veces no tuvieran sentido a Kawi le producían miedo y escalofríos.
Kawi: "Lo recordaré, ya no tienes que preocuparte por mi, padre".
Mientras Kawi se adentraba en el bosque, se encontró con Ama, una curandera de la tribu que estaba recolectando hierbas medicinales.
Kawi: "Buenos días, Ama. ¿Cómo estás hoy?"
Ama: "Buenos días, Kawi. Estoy bien, gracias. ¿Qué te trae por aquí?"
Kawi: "Estoy entrenando para convertirme en un gran corredor. ¿Tienes alguna hierba que pueda ayudarme a mejorar mi resistencia?"
Ama: "Por supuesto, Kawi. Toma estas hierbas. Te ayudarán a fortalecer tus piernas y tu espíritu".
Kawi agradeció a Ama y continuó con su entrenamiento. Mientras corría por los senderos sinuosos de la montaña, se encontró con un chico, se veía perdido y asustado, pero a la vez se veía diferente porque tenía ropa diferente, hablaba muy raro e incluso su manera de caminar era extraña.
Kawi quería ayudarlo, pero le daba miedo que las palabras que le dictaba su padre con tanto hincapié, se hiciera real algún día. Eddy de la desesperación vió con esperanza a kawi y sin pensarlo se acercó y le pidió ayuda.
Eddy: "amigo! ¿Cómo te va?, ¿soy un turista perdido, podrías ayudarme y guiarme en mi visita?"
Kawi: "claro, hora mismo estaba haciendo mi entrenamiento diario, pero puedo darte un recorrido por el pueblo"
Eddy: "¡Claro! Me encantaría".
Los dos ahora amigos corrieron por la montaña, compartiendo risas y cuentos mientras fortalecían sus lazos de amistad, Kawi le contaba a Eddy sobre las costumbres y tradiciones de la comunidad, Mientras tanto, en lo alto de una colina, se encontraba la amiga de kawi, Hasi, esperándolo para entrenar juntos como siempre.
Hasi: kawi! ¿Te estaba esperando, en dónde estabas? ¿Quien es él?
Kawi: Hasi, él es Eddy, mi nuevo amigo, lo acabo de conocer cuando estaba viniendo para acá, estaba perdido el pobre, es un turista, así que le estoy platicando historias sobre el pueblo.
A Hasi le fascinaba platicar sobre su pueblo, y más si era con turistas, así que tomó a Eddy del brazo y le empezó a contar mil historias, hasta olvidó que kawi estaba ahí y que iban a entrenar.
De vuelta en el pueblo, Kawi y sus amigos terminaron su entrenamiento exhausto pero llenos de determinación. Se sentaron alrededor de una fogata en el centro del pueblo, donde compartieron sus experiencias del día.
Kawi: entonces Eddy somos católicos, pero practicamos la korima porque los antepasados anayawari nos dieron las tierras, y debemos cuidarlas y las cuidamos ayudando a quien lo solicita o realiza una fiesta y toma tesguino.
Hasi: "Tienes razón, Kawi, también hacemos artesanías como instrumentos musicales, ollas de barro, máscaras de madera, fajas de lana, chaparekes y muchas otras baratijas"
Kawi:”oh también nuestras fiestas son en el templo católico o en casas de los pobladores, creo que la más popular es la semana santa o la noriruache".
Eddy: ¿qué significa noriruache?
Hasi: significa “lugar para dar vueltas” porque durante toda la noche dan vueltas en torno al templo, ah y por cierto, las fiestas las dirige el awiruame
Eddy: Wow chicos todo lo que me han
contado de su comunidad es realmente
interesante, tengo que agradecerles a los
dos por mostrarme el lugar y ser mis
guías, tuve mucha suerte de perderme y
encontrarme contigo kawi.
Así, los cinco personajes de esta historia, Kawi, Hikuri, Ama, y Hasi, continuaron su vida en la Sierra Tarahumara, unidos por su amor por la naturaleza, su tribu y su deseo de preservar la cultura Tarahumara. Eddy prometió visitarlos cada fin de semana porque quedó enamorado de la gran sierra Tarahumara, sus aventuras y enseñanzas se transmitieron de generación en generación, fortaleciendo los lazos entre el pueblo y la tierra que tanto amaban.
FIN