En nuestro centro empleamos una metodología enfocada a que nuestros pequeños se encuentren en un ambiente acogedor, familiar y estimulante en el que puedan aprovechar al máximo sus capacidades. Para ello, en nuestro día a día seguimos los siguientes principios metodológicos:
- Partir de sus intereses y necesidades. Las educadoras, partiendo de los conocimientos previos que tienen los niños, presentarán actividades que atraigan su atención e interés de forma que las puedan relacionar con otras experiencias anteriores.
- Globalización. En esta etapa es necesario que todas las actividades se presenten de forma globalizada, trabajando contenidos de distintos tipos y diferentes áreas. Así, los aprendizajes que construyan podrán ser significativos ya que tendrán un sentido claro para ellos y podrán ser utilizados en un futuro.
- Observación y experimentación. La actividad del niño es una de las fuentes principales de su aprendizaje. Todas las propuestas irán enfocadas a que nuestros pequeños observen, manipulen, experimenten, exploren con los distintos objetos y materiales.
- Juego. Destacamos la importancia del juego en estas edades ya que ofrece importantes posibilidades para nuestros peques, además de tener un fuerte componente motivador. Por ello, todas las propuestas presentadas serán guiadas a través del juego. Así, podrán disfrutar del carácter lúdico de todas las actividades, lo que mejorará su participación e implicación.
- Respetar los diferentes ritmos. Cada alumno es único e irrepetible y cada uno tiene sus tiempos. Intentaremos adaptarnos a cada uno y ayudar en caso de que fuera necesario para que todos puedan ir avanzando y progresando.
Podemos decir que nuestro principal propósito es que nuestros alumnos aprendan jugando, se muevan, corran, salten, se diviertan, se relacionen, etc. En definitiva, que sean felices mientras descubren el mundo y comparten experiencias.