Las Hermanas Clarisas Capuchinas están bajo la protección de Sta. Clara y su gran amor a CRISTO a quien adoraba de modo especial en la Eucaristía y de su imitación a San Francisco en el seguimiento evangélico. Desde su aprobación en 1535 las Clarisas buscan cultivar la pobreza y austeridad en sus pequeñas comunidades en que la fraternidad y alegría, a la vez que están atentas a la Palabra Divina.
Con gran devoción a la Santísima Virgen le presentan sus trabajos, encuentros con el Señor en la Liturgia y en la oración y contemplación personales, así como en la Lectura y rezo del Breviario. Además de las clarisas capuchinas, están afiliadas a la orden de los Hermanos Menores Capuchinos las Capuchinas de Frances Taffin, pequeño grupo de 23 hermanas que viven en 4 monasterios y las Capuchinas de la Tercera Orden Regular, con unos 16 monasterios.
Aunque la clausura les separa de familiares, amigos y del mundo, no significa que se olvidan de ellos, sino que al contrario les tienen de modo muy especial en su cercanía y oración. Dos polos de su vida comunitaria son la sala de trabajos manuales, etc. de donde buscan su propia manutención y sobre todo la Capilla en que saben está: “el maestro que está aquí y nos llama”. Por la edad y enfermedades de las religiosas la comunidad se ha ido reduciendo.