Es un conjunto de ejercicios terapéuticos que ayudan en la rehabilitación de diversas situaciones, fortaleciendo y estirando los músculos; además, también pueden servir para optimizar el estado de salud general y prevenir alteraciones motoras.
El principio de Arquímedes establece que “un cuerpo sumergido en líquido sufre un empuje vertical hacia arriba igual al peso del fluido que desaloja”. Consiste en la utilización del agua como agente terapéutico basándose en la aplicación de agentes físicos como la temperatura y la presión. Representa una gran herramienta para el tratamiento de patologías neurológicas, como lesiones medulares, ictus, traumatismos craneoencefálicos, etc.
Es un tratamiento que utiliza el agua para tratar determinadas patologías, y está indicada ya sea como preparación física para una intervención quirúrgica o como rehabilitación postoperatoria. Hace pocos años que la rehabilitación en el agua se ha convertido en un protocolo de rehabilitación ortopédica y deportiva, pero ha registrado una muy buena acogida por parte de médicos y pacientes.