Aborda cómo la inteligencia artificial puede optimizar la labor docente. Se evidencia que los académicos dedican una cantidad excesiva de tiempo a tareas administrativas y de servicio, representando un 42,8% de su carga laboral semanal de 61 horas , y se propone el uso de la IA para reducir significativamente este tiempo, especialmente en áreas como la preparación de clases y la corrección. El documento sugiere un nuevo rol para el docente como orientador y detalla los pasos para adoptar la IA (entender, delegar, instruir y supervisar) , mencionando herramientas como ChatGPT, Gemini y Copilot. Finalmente, se proponen talleres prácticos para desarrollar habilidades en IA, como la generación de documentos, presentaciones y la gestión de correos electrónicos con herramientas específicas.