Es cierto que el cambio climático es una parte natural de los procesos meteorológicos que sigue nuestro planeta, como lo son los ciclos del agua o del carbono. Sin embargo, durante el último siglo se ha notado como las causas antropogénicas del cambio climático han tenido consecuencias severas para las poblaciones humanas y de las demás especies que habitan el planeta Tierra.
El impacto que ha tenido a largo plazo la globalización y la revolución industrial del siglo XIX se ven con las condiciones de vida que experimentan las poblaciones afectadas por la liberación de toxinas en el ambiente como lo son los clorofluorocarbonos y macropartículas. Estas consecuencias son importantes al momento de adentrarse al cuidado del medio ambiente y los intentos por parar el cambio y así buscar una vida más digna para todos los seres vivos de nuestro planeta.
El cambio climático ha causado grandes cambios en las últimas décadas como la frecuencia con la que ocurren las olas de calor, las lluvias ácidas y sequías, entre otros fenómenos meteorológicos. La forma más efectiva de detener el cambio climático sería impulsando políticas y normas que reduzcan o prohíban el uso de los combustibles fósiles como el petróleo y la quema de carbón. Desafortunadamente, el cuidado del medio ambiente sigue siendo una situación bastante debatida e involucra muchos factores políticos y económicos, debido a los intereses comerciales y financieros de los países que impulsan las industrias automotrices, de la moda, agricultural y ganadera.
Aun cuando la situación pueda verse fuera del alcance de nosotros como individuos, es importante reconocer que las acciones de cada persona pueden tener un impacto a largo plazo en el estado del medio ambiente. Algunas acciones que podemos practicar para reducir el impacto del cambio climático son reducir el uso de nuestro automóvil; aunque no se pueda dejar su uso del todo ya que es el principal medio de transporte que utilizamos la mayoría de personas, sin embargo podemos reducir su uso de vez en cuando. Esto ayudará ya que cuando usamos nuestro automóvil, este produce dióxido de carbono lo cual contamina el ambiente y trae un impacto negativo en el planeta.
También podemos ahorrar energía eléctrica en nuestras casas y trabajos. El simple hecho de ahorrar energía no hace algo en favor del planeta, sin embargo los procesos para generar energía, contaminan el ambiente ya que emiten dióxido de carbono, metano, entre otros gases nocivos al planeta. Como dijo (Sanchez, 2014) al ahorrar energía estaremos reduciendo la energía eléctrica necesaria es decir, la demanda de energía eléctrica, por lo tanto podremos reducir la cantidad de energía que se produce y finalmente la cantidad de gases de efecto invernadero y CFCs que se emite a la atmósfera del planeta Tierra. Es por esto que la atmósfera ha sido afectada por muchos años, por lo tanto hay que empezar desde ahora a tener cuidado de ella y fomentar su protección.
En cierre, las acciones humanas han tenido un gran impacto en el medio ambiente, aún tomando en cuenta los beneficios tecnológicos que hemos obtenido gracias al desarrollo industrial, es importante tomar conciencia de las consecuencias de estos avances y la manera en que afectarán a futuras generaciones y el mundo en que habitamos. Con el fin de seguir teniendo a nuestro planeta Tierra como un lugar seguro y sano para desarrollarnos.