Un Poco de Historia
El Colegio Virgen de Luna abrió sus puertas en 1969 como Escuela Graduada Mixta, aunque en sus inicios era popularmente conocido como “Escuelasmicro”. Estaba ubicado en el terreno donde hoy se encuentra el IES Ricardo Delgado Vizcaíno. Era un centro modesto, con 13 unidades, techos de uralita y pocas comodidades, pero con una gran vocación educativa. Por sus aulas pasaron muchos alumnos y alumnas, incluidos los de la antigua Escuela Hogar.
Con el paso del tiempo y los cambios legislativos en educación, el colegio se trasladó a una nueva ubicación: el antiguo Instituto de Bachillerato “San José”, al que se accedía por la calle del mismo nombre. Más adelante, con la aplicación de la Ley General de Educación de 1975 y el aumento de la ratio escolar, se construyó el IES “Los Pedroches” en la Avenida Marcos Redondo. Fue entonces, entre 1979 y 1980, cuando las instalaciones pasaron a formar parte del Colegio Virgen de Luna.
Durante esa etapa, el centro vivió una época de gran crecimiento, llegando a superar los 750 alumnos y alumnas, ya que incluía también enseñanzas de Educación Secundaria y contaba con tres aulas específicas. Con la implantación de la LOGSE, el colegio pasó a ofrecer exclusivamente las etapas de Educación Infantil, Primaria y un aula específica, quedando adscrito al IES Ricardo Delgado Vizcaíno para la continuación de los estudios.
Con el tiempo, y ante la necesidad de adaptar el centro a las nuevas demandas educativas y eliminar barreras arquitectónicas, se apostó por la construcción de un edificio completamente nuevo. En 2008 finalizó la primera fase de las obras, dando lugar al colegio moderno y accesible que conocemos hoy.
Nuestra esencia
Queremos hacer una mención especial a todos los directores/as, maestros y maestras que han formado parte del Colegio Virgen de Luna. Su entrega, compromiso y vocación han dejado una huella imborrable en nuestro centro. Gracias a ellos, y al trabajo conjunto de toda la comunidad educativa, seguimos siendo un centro inclusivo, que cree en el desarrollo de todas las habilidades y competencias del alumnado, apostando por una educación que forma personas íntegras, responsables y preparadas para el futuro.