En referencia a la Música, la Filarmónica de Berlín tenía la norma de no introducir a mujeres en su orquesta.
Aunque, Herbert von Karajan, tras un concierto que dio una famosa clarinetista llamada Sabine Meyer, decidió contratarla por un año.
Así que, Sabine Meyer fue una de las primeras mujeres que comenzó a trabajar en una orquesta tan importante como la Filarmónica de Berlín, en 1983.