Nacido en 1951 en Villena (Alicante), Paco Torreblanca llegó de modo accidental al mundo de la repostería. De abuelos panaderos, su padre estudiaba Arquitectura en Barcelona durante la Guerra Civil Española y, como republicano, al acabar ésta resultó apresado. En la cárcel conoció a Jean Millet, Mejor Obrero de Francia, y al alcanzar Paco los 12 años, lo mandó a Francia con él. Permaneció allí hasta los 24 años, donde recibió su formación de repostero y donde descubrió su pasión, así como todo un mundo de posibilidades creativas.
En 1978, ya de regreso en España, abrió en Elba la primera pastelería Totel, que luego abriría también sus dependencias en otras ciudades como Alicante y Valencia, además de contar con un amplísimo obrador en Monóvar.
En España se encontró con productos típicos de la zona con los que no estaba habituado en Francia, como el aceite de oliva o la almendra Marcona del Mediterráneo, que junto a su trabajo con infinidad de chocolates y los mejores azúcares de caña o de remolacha, se convirtieron en los pilares de su repostería.
El trabajo de Paco Torreblanca pronto empezó a cosechar reconocimientos (como la Medalla de Oro en Maicop en 1979 y en 1981, o la Medalla de Oro en Alimentaria en 1980, entre otros). En 1988 recibe el premio al Mejor Maestro Artesano Pastelero de España y, dos años después, en 1990 recibe el de Mejor Pastelero de Europa. Los premios internacionales, así como sus logros en la cocina dulce, no cesan, y en 2004, el año en que recibe el encargo de la elaboración de la tarta nupcial de los Príncipes de Asturias, Paco Torreblanca recibe también el premio al Mejor Pastelero de Postres de Restaurante de España. Dos años después, la Academia de Gastronomía Española reconoce sus logros otorgándole su Gran Premio.
Además de su trabajo creativo como repostero, Paco Torreblanca también se ha dedicado a la divulgación de la repostería a través de diversos libros (entre ellos, el premiado como Mejor Libro de Postres del Mundo en 2003 –La obra de Paco Torreblanca–), la intervención en ponencias en diversos congresos de alta cocina, y la apertura de la Escuela Torreblanca en 2013. Todo ello a pesar de que la crisis le ha obligado, en 2014, a disolver empresa Pastelería Totel SL.
Pero aún así, sigue trabajando. Anclado en el concepción de la pastelería como un arte evolutivo, Paco Torreblanca se basa en el estudio constante de productos, locales y de todo el mundo, para innovar sin olvidar sus propias raíces. De ahí nacen las tiendas Torreblanca on line (by Torreblanca), para hacer accesible a alta pastelería.
Jessica Préalpato
La chef pastelera del restaurante Alain Ducasse en el Plaza Athénée, Jessica Préalpato, acaba de ser nombrada Mejor Chef Pastelera del Mundo 2019 por el World's 50 Best Restaurants. Aprovechamos la ocasión para conocer más de cerca su concepto de pastelería, entre la cocina y la naturalidad e indisociable del producto de temporada y de los productores.
"Si la fruta es azucarada en sí, como pueden ser las peras, no es necesario añadir más", es una de las consignas de Jessica Préalpato, quien acaba de ser nombrada Mejor Chef Pastelera del Mundo en 2019 por el World's 50 Best Restaurant.
Esta chef pastelera, que desde 2015 desarrolla su arte en el restaurante Plaza Athénée de París, ha sido elevada al olimpo de la pastelería mundial y sucede en el podio a los más grandes: Pierre Hermé, Dominique Ansel y Cédric Grolet, quien le cede directamente el testigo.
Es en realidad una celebración al concepto enetero de pastelería natural
La joven, de 33 años y originaria de las Landas, se considera muy honrada por este nombramiento, que le permite llevar a lo más alto el nombre de Francia y de París: "estoy muy orgullosa por recibir el premio por parte del World's 50 Best Restaurants. Por el reconocimiento que representa, evidentemente, así como por todo el equipo del restaurante Alain Ducasse del Plaza Athénée. Pero también porque -además de la técnica- tambiénse está reconociendo este acercamiento a la pastelería natural"
Siguiendo la línea del trabajo del chef Romain Meder, el chef de cocina del restaurante Alain Ducasse del Plaza Athénée, Jessica Préalpato redefine, desde hace tres años, los límites de una pastelería nueva, fronteriza con la cocina salada, fiel a la naturalidad, de temporada, indisociable del productor y respetuosas con los sabores y con el medioambiente.
Alain Ducasse encomia el talento y una nueva visión de la pastelería
Jessica Préalpato utiliza sin complejos la barbacoa, el horno o la sartén; prueba, sazona, extrae o acentúa los sabores. Juega con los ácidos y los amargos. "No podemos dejar que el cliente se aburra con el postre. Cada bocado debe ser diferente, el postre debe ir más allá de la pastelería y ser una fiesta".
Alain Ducasse, que felicitó a la chef pastelera, desgrana su concepto: "Este premio es un homenaje a la audacia de Jessica, que ha puesto todo su trabajo y su talento al servicio de un concepto nuevo de pastelería. En una perfecta simbiosis con la cocina natural, ha inventado el concepto de "la postrecidad", que se basa en la pasión por el producto y un incontestable dominio de la técnica.
La joven, de 33 años y originaria de las Landas, se considera muy honrada por este nombramiento, que le permite llevar a lo más alto el nombre de Francia y de París: “estoy muy orgullosa por recibir el premio por parte del World’s 50 Best Restaurants. Por el reconocimiento que representa, evidentemente, así como por todo el equipo del restaurante Alain Ducasse del Plaza Athénée. Pero también porque -además de la técnica- también se está reconociendo este acercamiento a la pastelería natural“
Siguiendo la línea del trabajo del chef Romain Meder, el chef de cocina del restaurante Alain Ducasse del Plaza Athénée, Jessica Préalpato redefine, desde hace tres años, los límites de una pastelería nueva, fronteriza con la cocina salada, fiel a la naturalidad, de temporada, indisociable del productor y respetuosas con los sabores y con el medioambiente.
Alain Ducasse encomia el talento y una nueva visión de la pastelería
Jessica Préalpato utiliza sin complejos la barbacoa, el horno o la sartén; prueba, sazona, extrae o acentúa los sabores. Juega con los ácidos y los amargos. “No podemos dejar que el cliente se aburra con el postre. Cada bocado debe ser diferente, el postre debe ir más allá de la pastelería y ser una fiesta“.
Alain Ducasse, que felicitó a la chef pastelera, desgrana su concepto: “Este premio es un homenaje a la audacia de Jessica, que ha puesto todo su trabajo y su talento al servicio de un concepto nuevo de pastelería. En una perfecta simbiosis con la cocina natural, ha inventado el concepto de “la postrecidad”, que se basa en la pasión por el producto y un incontestable dominio de la técnica.