Fue propuesta por el geofísico ruso Otto Schmidl en 1944. Ésta explica que el origen de la Tierra y los planetas surgió mediante la acumulación de polvo cósmico. La Tierra, se había formado mediante un proceso de acreción de materiales cósmicos, hace unos 4.600 millones de años. En sus primeros momentos, todo habría sido muy diferente a lo que hoy se ve a diario en la nave de la vida. La Tierra después de estratificarse en un núcleo, manto y corteza por el proceso de acreción, fue bombardeada en forma masiva por meteoritos y restos de asteroides.Este proceso generó un inmenso calor interior que fundió el polvo cósmico que, según los geólogos, provocó la erupción de los volcanes. Después de muchos millones de años, se habrían formado mediante distintos procesos, los océanos, la atmósfera primigenia y la vida, primero en las aguas y luego en el resto de las esferas de la tierra.
El término protoplanetas se refiere a los cuerpos celestes, que son considerados como embriones planetarios. Estos poseen un tamaño que se aproxima al de la Luna, y se hallan presentes en los discos protoplanetarios.
La teoría fue desarrollada independientemente en 1900 por Carl Von Weizsacker y Gerard Kuiper, la hipótesis del protoplaneta fue mejorada por la hipótesis nebular. La hipótesis del protoplaneta supone que los sistemas solares se forman cuando el polvo y los gases giran alrededor de un colapso nebuloso. La materia va girando alrededor de este núcleo denso y comienza a pegarse y forma pequeños planetesimales que caen fuera del otro destruyéndose y formando diferentes formas de protoplanetas. Entonces, el protosol, en el centro de toda la materia, se hace denso y lo suficientemente caliente para que el proceso de fusión nuclear comience a ocurrir y la estrella sea “activada”.
La teoría de captura es una hipótesis que surgió en los años 80 y que fue muy popular en su época. Su fundamento está estrechamente relacionado con la teoría de las colisiones planetesimales, aunque presenta algunas diferencias.Esta teoría propone que la Luna que hoy en día conocemos procede de un fragmento de otro planeta u otro cuerpo del sistema solar que acabó siendo capturada por la gravedad de la Tierra y que, de esta forma, acabó orbitando en torno a ella.Se trataría también, según dicha teoría, del mismo caso por el que se situaron Fobos y Deimos (los dos satélites de Marte) en una órbita en torno a Marte. Además, también explica el motivo de que la órbita que describe sea opuesta a la de la Tierra, de la misma forma que ocurre con Tritón (el satélite más importante de Neptuno).
Esta teoría tiene un nombre propio y un calificativo que parece denotar cierta “actualidad”.laplace (astrónomo, físico y matemático francés) en 1796 sugiere que el Sol y los planetas se formaron en una nebulosa en rotación que se enfrío y se colapsó. En este enfriamiento la materia se condesó en anillos concéntricos alrededor de una gran masa central que terminaría convirtiéndose en nuestro Sol, mientras que los planetas se formarían al evolucionar los anillos exteriores. La debilidad de esta teoría se encuentra en que no es capaz de explicar la baja velocidad de rotación del Sol.Así la versión “moderna” añade el supuesto de que inicialmente en esa condensación central existía granos de polvo sólido, que, gracias al rozamiento ejercido, frenaron la rotación del Sol. Al disminuir la rotación del Sol este podría haber aumentado su temperatura y evaporado ese polvo inicial. El último añadido hace que esta teoría resulte más “elegante”
La teoría nebular es una explicación científica sobre la formación de los planetas. Fue formulada por primera vez en el S. XVII por Descartes, y posteriormente desarrollada y modificada por otros pensadores como Kant, Laplace o Swedenborg.Cuando Descartes la planteó por primera vez, intentaba explicar que los planetas se crearon a la vez a partir de una nube de polvo estelar. Posteriormente, este planteamiento inicial fue investigado y desarrollado por otros científicos y humanistas. A lo largo de los siglos, han surgido diferentes teorías en torno a la de Descartes, de manera que el estudio del origen de los planetas es extenso.Así, además de Kant, Laplace y Swedenberg, ya en el S. XX otros físicos como Emil Belot o Lyman Spitzer profundizaron en la teoría nebular actualizando los postulados existentes.Claro que no puede faltar la teoría más acertada o por así decirlo la que más apoya la cosmología moderna, la cual es la teoría del big bang:
se le conoce como el instante en que surgió toda la materia y la energía que existe actualmente en el universo como consecuencia de una gran expansión. La postulación denominada teoría del big bang (gran explosión) es aceptada por la mayoría de los científicos, y postula que el universo podría haberse originado hace unos 13 800 millones de años, en un instante definido. En la década de 1930, el astrónomo estadounidense Edwin Hubble confirmó que el universo se estaba expandiendo, fenómeno que el sacerdote y astrofísico Georges Lemaître describió en su investigación sobre la expansión del universo (big bang), basado en las ecuaciones de Albert Einstein, y con la teoría de la relatividad general. Sin embargo, el propio Einstein no creyó en sus resultados, pues le parecía absurdo que el universo se encontrara en infinita expansión, por lo que agregó a sus ecuaciones la famosa «constante cosmológica» (dicha constante resolvía el problema de la expansión infinita), a la cual posteriormente denominaría él mismo como el mayor error de su vida. Por esto Hubble fue reconocido como el científico que descubrió la expansión del universo.