Tepoztlán, cuyo nombre proviene de las palabras náhuatl "tepozt-tli" (cobre) y "tlan" (lugar), significa "lugar donde abunda el cobre". Este nombre refleja su importancia histórica como centro de producción de metales prehispánicos. La pirámide del Tepozteco, construida entre 1150 y 1350 d.C., es uno de los vestigios más emblemáticos de la región y está dedicada a Ometochtli-Tepuztécatl, dios del pulque y la fertilidad
Además, el Exconvento de la Natividad, edificado entre 1530 y 1540 por frailes dominicos, es un ejemplo destacado de la arquitectura colonial en México. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994, alberga murales originales y un museo que narra la historia y cultura de los habitantes de Tepoztlán