Una amiga me dijo que “los muertos ya terminaron su camino y están tranquilos donde sea que estén, mientras que los que nos quedamos aquí debemos recoger los pedazos de la vida rota que nos quedaron con su partida”. Cuánta razón tuvo con esas palabras.
Flor M. Salvador es un fenómeno editorial de talla mundial. Luego de que Penguin Random House confirmara la publicación de una nueva edición de su bestseller Boulevard la cosecha de éxitos no hizo sino continuar: película de su libro más conocido en camino, presencia permanente en las listas de más vendidos en el continente, llenos totales para verla en diferentes países, la apertura de su propia librería y una novela en proceso con Editorial Planeta. Y eso es solo lo que sabemos.
Y así como su historia está teniendo otro capítulo, también lo hizo la de Hasley luego de la muerte de Luke, misma que se narra en Después de él, el libro dos de la tetralogía Boulevard. Todo inicia años después, cuando ella está por terminar su carrera sin poder soltar el peso de la ausencia de su primer amor, recriminándose constantemente si pudo haber hecho algo por él y, peor aún, si será capaz de continuar con su propia vida. En ese proceso conocerá a Harry Beckinsale, encargado de dictarle un curso complementario en la universidad y quien llegará para marcar un antes y un después en su existencia.
Un detalle para destacar en esta obra es el notorio crecimiento en el oficio de la autora y el mayor acompañamiento por parte de la editorial. A diferencia de la versión de Boulevard de Naranja (en la que ni corrección de estilo se le hizo al texto) y de la publicada por Random House (en la que se dejaron muchos temas importantes a la deriva), en Después de él se evidencia el espaldarazo de un profesional de la psicología en la manera en que se desarrollan las interacciones entre Hasley y su psicóloga respecto a la culpa, las relaciones, la vida y el duelo, y las conclusiones que podemos abstraer de ellas.