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¿Por qué participar en la Escuela de Discipulado Misionero?
Porque no basta con ser creyente... ¡hay que ser discípulo y misionero!
Nuestra Escuela es mucho más que una formación: Es un camino de encuentro con Cristo, de crecimiento en la fe, y de compromiso con tu comunidad.
Participar en la Escuela de Discipulado Misionero te ayudará a:
Conocer y amar más profundamente la Palabra de Dios.
Fortalecer tu identidad como bautizado.
Servir con alegría en la Iglesia y en el mundo.
Responder al llamado de una Iglesia en salida, como lo pidió el Papa Francisco.
Con sedes en toda la Arquidiócesis de Cali y una malla curricular pensada para ti.
¡Vive tu proceso y deja que Dios transforme tu vida!
En la Escuela de Discipulado Misionero creemos que el camino del discípulo se recorre paso a paso, dejándonos conducir por el Señor y permitiéndole a Él hacer su obra en nosotros; por eso nuestra formación está organizada por módulos: para que cada etapa sea un verdadero encuentro con Jesús que transforma la vida, prepara para dar razones de fe y enciende el corazón para la misión.
Mejores formadores, mejores testimonios, mejores experiencias pastorales
Cada módulo es como una estación del camino, donde el Señor nos invita a detenernos, escuchar su Palabra y descubrir cómo quiere guiarnos. La formación modular permite vivir cada tema con calma, profundidad y oración.
2. Un proceso que acompaña la vida
Los módulos están organizados de manera que acompañen el crecimiento espiritual de cada estudiante. No son clases aisladas: son un itinerario que ayuda a madurar la fe y a fortalecer la respuesta vocacional a la misión.
Cada módulo es acompañado por sacerdotes, diáconos y laicos que no solo enseñan, sino que testimonian su fe. Son hermanos enviados por la Iglesia para ayudarnos a descubrir cómo el Señor actúa en nuestra historia y nos llama a servir.
La formación modular nos permite dedicar tiempo para la oración, el diálogo fraterno y el discernimiento. No solo aprendemos contenidos: nos dejamos moldear por el Espíritu Santo en comunidad.
Cada módulo es un paso más para vivir como discípulos misioneros: cercanos a Jesús, disponibles para el servicio, alegres en la entrega. Este camino nos ayuda a crecer en amor, en fe y en compromiso con la misión que Él nos confía.
Desde el inicio, hemos querido garantizar que nuestros estudiantes reciban lo mejor: los mejores formadores, los mejores testimonios, las mejores experiencias pastorales y el mejor acompañamiento humano y espiritual.
Por eso, contamos con un equipo de profesores que se destaca por: su sólida experiencia católica, su amplia formación académica, su madurez espiritual, su compromiso misionero, y su trayectoria pastoral en los distintos servicios de la Iglesia.
Entre nuestros formadores contamos con:
Sacerdotes que iluminan con su sabiduría, su cercanía y su experiencia pastoral;
Diáconos que aportan su espíritu de servicio y su mirada evangelizadora;
Laicos comprometidos, profundamente enraizados en la fe, que enriquecen el proceso con su dedicación, profesionalismo y testimonio de vida cristiana.
Cada módulo es una etapa para encontrarte con Jesús, crecer en tu fe y descubrir tu misión. Aprende, comparte, ora y camina junto a todos aquellos que buscan transformar el mundo desde el Evangelio.