Unir, en este inicio de curso, es acoger a profesores y alumnos, crear lazos de amistad, escucharlos y construir un grupo donde todos tengan su sitio. 

El encuentro y la oración es el comienzo de la unión. Cuando nos sentimos reconocidos, nace el sentido de pertenencia. Cuando sabemos que formamos parte de una familia, crecemos con confianza