Finalizar un cuento con un matutín es una forma poderosa de cerrar la narrativa de manera significativa. Este momento de reflexión permite a los personajes y a los lectores repasar las experiencias vividas, reflexionando sobre las lecciones aprendidas y los vínculos formados a lo largo de la historia. Además, el matutín de cierre ofrece a los niños la oportunidad de compartir sus pensamientos y emociones sobre la historia, fomentando la comunicación y la conexión con los demás.
"Colorín, colorado este cuento se ha acabado, pasó por un zapatito roto y mañana te contaré otro”.
“El cuento se acabó y el viento se lo llevó, cuando lo vuelva a encontrar se los volveré a contar".
“Y aquí se acabó el cuento, que de la cordillera trajo el viento".
“Un ratoncito iba por un arado este cuentecito ¡Ya se ha acabado!".
“Y así el cuento de acabó, porque el viento de lo llevó. Cuando lo vuelva a encontrar, se los volveré a contar”.
“Y como dice mi tío Crespín, este cuento llegó a su fin”.
“y pasó por un zapatito roto, para que Don Lucho cuente otro”.
“Y fueron felices, comiendo perdices, y a mí no me dieron, porque yo no quise".
Bibliografía: Paula. (n.d.). ¿Qué es un matutín? Recuperado de https://www.buencrecer.cl/que-es-un-matutin/?srsltid=AfmBOoovy84u8bGQpuUbYXYBMv58Qvzp5LLjkukifBaLM0Wr3ulzvC0d.