La cúrcuma es una especia originaria del sudeste asiático, reconocida por sus propiedades medicinales, especialmente por sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios. El principal compuesto activo de la cúrcuma es la curcumina, responsable de muchos de sus beneficios para la salud.
Antiinflamatorio: La curcumina ha demostrado tener potentes propiedades antiinflamatorias, lo que puede ayudar en el tratamiento de afecciones como la artritis, colitis e hígado graso
Antioxidante: La cúrcuma posee una fuerte actividad antioxidante, protegiendo las células del daño causado por los radicales libres.
Mejora de la función hepática: Las propiedades antioxidantes de la cúrcuma pueden mejorar la función hepática al proteger el hígado de toxinas dañinas.
Salud digestiva: La cúrcuma puede desempeñar un papel importante en la digestión, ayudando a reducir la inflamación intestinal y mejorando la permeabilidad intestinal