Todo comenzó en 2020 con el deseo de crear algo propio, hecho con cariño y sabor real.
Desde una cocina familiar y con recetas caseras, dimos vida a nuestra primera cremolada: de fresa, natural y llena de entusiasmo. Fue un pequeño inicio… pero con grandes sueños.
Empezamos en ferias y eventos corporativos, donde cada comentario positivo nos impulsaba a mejorar. Con la pandemia, nos reinventamos y llevamos nuestras cremoladas a nuevos hogares a través de apps como Rappi y PedidosYa. Ver a los clientes volver a pedir y recomendarnos fue, desde el inicio, nuestra mejor recompensa.
Hoy, en 2025, damos un gran paso: abrimos nuestra primera tienda en Jesús María.
Cremoladas 604 ya no es solo un emprendimiento, es un espacio donde se mezclan sabores, cariño y ganas de seguir creciendo.
Gracias por estar aquí y formar parte de esta historia.