Incluyen insectos, arácnidos, crustáceos y miriápodos, es un sistema eficiente adaptado a su diversidad de formas y funciones. Poseen distintas estructuras para la captura e ingestión de dichos alimentos pero en general presentan:
Una boca adaptada a su tipo de alimentación e ingestión de alimento y con glándulas salivales.
Una faringe que ayuda en la ingestión inicial y el transporte del alimento hacia el sistema digestivo.
Un esófago que conecta la faringe con el tubo digestivo principal y facilita el paso del alimento hacia el tracto digestivo.
Un buche donde se ensaliva el alimento.
Molleja, donde se tritura el alimento.
Un intestino medio que se encarga de la absorción de nutrientes.
Un intestino terminal donde se extrae más agua de los restos no digeridos y los desechos y se forma el material fecal.
Recto para la absorción de agua.
El corazón es tubular y ocupa una posición dorsal en el animal. La hemolinfa es bombeada por el corazón a las arterias y vertida a los espacios tisulares. Después retorna al corazón a través de pequeños orificios, los ostiolos, que tienen válvulas para impedir el retroceso de la sangre.
El fluido nutritivo circula a través de pequeños vasos que vierten su contenido en lagunas. De esta forma, el líquido puede entrar en contacto con todas las células y se realiza el intercambio de nutrientes, posteriormente el circuito continúa con otros vasos que recogen el líquido de las lagunas iniciándose de nuevo el proceso.
El conjunto de tráqueas forma el sistema traqueal que es una red de tubos vacíos, que penetra en los tejidos y aporta oxígeno a las células. Dichos tubos se comunican con el exterior por unos orificios situados a ambos lados del cuerpo llamados espiráculos o estigmas.
Tienen estructuras excretoras especiales. Se llaman glándulas coxales y túbulos de Malpighi . Las glándulas coxales recolectan y concentran desechos líquidos de la sangre. Excretan los desechos del cuerpo a través de un poro.