Dr. Antonio Arreaga de León
Pionero de la cirugía plástica y reconstructiva en Centroamérica
Pionero de la cirugía plástica y reconstructiva en Centroamérica
El Dr. Antonio Arreaga de León nació en Olintepeque, Quetzaltenango, Guatemala, el 14 de diciembre de 1925. Su padre fue el Coronel Benito Arreaga y su madre Guadalupe de León. Tuvo un hermano y cuatro hermanas. Por la cercanía de Olintepeque con la cabecera departamental y por contar con parientes en esa ciudad, inició en Quetzaltenango su formación escolar primaria en la Escuela de Artes y Oficios para Varones de Occidente. Prosiguió su educción secundaria, también en esa ciudad, en el Instituto Nacional para Varones de Occidente (INVO).
Alfonso Molina, abogado y pariente por la línea materna, conocedor del buen rendimiento académico del futuro galeno en su formación previa, influyó para que ingresara en la Facultad de Medicina de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Durante los años 1951-1952 fungió como vocal y tesorero de la Asociación Juventud Médica. En 1954 formó parte del equipo de fútbol que logró subir a la liga mayor al Juventud Médica. Sin embargo, nunca jugó en esa liga, ya que por el nivel de compromiso deportivo que exigía, decidió enfocarse en sus estudios médicos. Pero continuó jugando este deporte en diferentes ligas, donde destacó como jugador e incluso como goleador.
Investidura en 1955 de Antonio Arreaga de León (centro) como Médico y Cirujano.
Graduación como médico y cirujano en 1955. En el orden usual, Benito Arreaga, su padre; Dr. Antonio Arreaga de León y Guadalupe de León, madre.
El 30 de mayo de 1955, Antonio Arreaga de León recibe el título de Médico y Cirujano. Su tesis de graduación indicaba ya la senda que seguiría el nuevo galeno: “Revestimiento de superficies cruentas con injertos de piel”. En los años de estudiante, su padre manipulando pólvora en el cuartel de Matamoros, en la ciudad de Guatemala sufrió un accidente que le hizo perder su mano. El Dr. Arreaga de León comentaba que sentía predilección y habilidad por la ginecología y obstetricia, pero que este hecho, en cierta forma, lo marcaría para especializarse en la cirugía plástica y reconstructiva.
Al día de siguiente de su graduación, partió a Chiquimula donde comenzó su labor médica en el Hospital Nacional, en la sala de hombres y niños. Más tarde, se convierte en jefe de la unidad sanitaria, de ese departamento oriental. En 1957 inició labores con el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social
(I.G. S. S.), relación que duraría por más de 30 años, constituyéndose un espacio de proyección, donde el galeno brindaría un gran aporte a la medicina del país.
Comienza en el I.G.S.S. en el departamento de Traumatología y Ortopedia, experiencia que siempre enriqueció y complementó la especialización médica que elegiría muy pronto el Dr. Arreaga. Trabajando en el I.G.S.S. aplicó a una beca por oposición y al ganarla, logró estudiar en EE. UU. para especializarse en una rama de la medicina, que por sus grandes habilidades con las manos, ejercería como un artista del bisturí.
Es así que viaja en 1957 becado hacia Maryland, donde inicia su post-grado en Cirugía Plástica y Reconstructiva, y Cirugía de la Mano, en el John Hopkins Hospital en Baltimore, bajo la tutela del Dr. Milton Edgerton. Luego continuó sus estudios de especialización en el “Indiana University Medical Center”, con la guianza y cátedra de los cirujanos plásticos, Bauer, Trusler y Tondra. Terminó su formación en el Walter Reed Army Medical Center y en el Washington University Hospital, regresando a Guatemala hacia finales de 1960. Según testimonio del Dr. Arreaga, en esta etapa de estudios en Estados Unidos, algunos colegas le llamaron “stich machine” (máquina de suturas). Su habilidad para manejar el bisturí y distintos hilos para hacer puntos, empezaba a asombrar en las salas de operaciones; el talento del Dr. Arreaga comenzaba a aparecer. Poco antes de retornar a su tierra, al nuevo cirujano plástico se le ofreció una tentadora oferta para trabajar en el África, pero declinó por el amor a sus raíces guatemaltecas.
De regreso en Guatemala, se incorpora al I.G.S.S. de nuevo en Traumatología. Se corre la voz del cirujano plástico especializado en excelentes centros hospitalarios de EE. UU. que había regresado a su tierra. El cirujano plástico empieza también a operar a personas que requieren de cirugía estética en lo privado en dos lugares, en el Hospital Bella Aurora; y en su primera clínica, ubicada en el sanatorio Galeno (6ta calle 0-55 zona 1), hoy Centro Histórico de la ciudad de Guatemala.
Los ojos andaluces de una paciente muy joven le cautivan y en diciembre de 1961, a la edad de 36 años contrae matrimonio con Angélica Morales Ríos, apoyo incondicional en las distintas futuras faenas del médico y cirujano. Fruto de este enlace, que duraría poco más de 45 años, vendrían 3 hijos: Enrique Antonio, Benito Alberto, Ernesto Rodolfo; y una hija, Angélica Johanna.
En febrero de 1963, con los doctores Alfredo Gómez Padilla, Guillermo Morán Novales, Carlos Solís Gallardo y Alberto Esmenjaud, participa como socio fundador de la Asociación Guatemalteca de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.
Vínculo a la página de la Asociación de Cirujanos Plásticos de Guatemala y su historia.
En mayo de 1965, el Dr. Arreaga, recibió a las 5 pm una llamada de emergencia del I.G.S.S. Un joven de 18 años, en una riña había sido cercenado de su mano derecha, adherida solamente por una pequeñísima porción de piel.
La microcirugía y la revascularización de miembros amputados despegan justo en los años sesenta; y debido a su especialidad en cirugía de la mano recién adquirida, el Dr. Arreaga tenía la oportunidad de aplicar los adelantos que iniciaban en la cirugía reconstructiva mundial.
El cirujano plástico después de la limpieza y debridación, procede en un espacio de 2 horas y media, a suturar la arteria cubital, el nervio mediano y cubital, así como la piel. Al paciente se le fue chequeando cada media hora la circulación durante cinco días. Después de este tiempo, tanto el Dr. Arreaga, como el Dr. Roberto Rodríguez, traumatólogo que asistió, concluyeron que la mano se había reunido con todo éxito.
Pero este era el primer tiempo de la operación. En la segunda fase, el Dr. Arreaga de León realizó al paciente una tenorrafia de los extensores; y cuatro semanas después con los flexores. Luego de la terapia de rehabilitación el paciente fue sometido a exámenes electromiográficos y los resultados fueron de una mano normal, incluyendo total funcionalidad.
Arriba, izquierda, el Dr. John Michael Tondra. Derecha, Dr. Antonio Arreaga de León en una operación de 1959 en su etapa de especialización en Estados Unidos de América.
Tres imágenes del Dr. Arreaga en sus años de preparación en cirugía plástica en Norteamérica. Las dos de arriba, luego de una operación en un centro hospitalario. Abajo, en su tiempo libre, en alguna ciudad cercana a su centro de labores.
Ya en Guatemala, con 40 años, casado y con dos hijos. A esta edad, fue cuando realizó el primer reimplante de mano en Centroamérica; y muy probable, que también para Norteamérica y el Caribe.
Fotografías del Dr. Arreaga de León, quien documentó visualmente sus casos desde sus inicios. Así llegó la mano de un joven al I.G.S.S. cercenada por una pelea con machete. La oportunidad de ayudar a este paciente a recobrar su mano con movilidad se le presentó al cirujano en 1965.
La mano reimplantada y con completa flexibilidad después de las distintas fases operatorias que realizó el cirujano plástico guatemalteco.
A raíz de este éxito en el área de reimplantación de miembros, la revista Bohemia, editada en Venezuela, entrevistó al cirujano plástico en enero de 1966. En dicho artículo el periodista preguntó al Dr. Arreaga, como ubicaba el caso suyo en el contexto internacional: “Es muy difícil hablar de lo que hace uno, porque en el fondo, es hablar de uno mismo; sí puedo asegurarles es el primero reportado en Centroamérica con buen éxito” (1) , indicó el cirujano plástico guatemalteco, quien en ese momento contaba con 40 años.
(1) “Un cirujano de capacidad internacional”. Febrero de 1966. Revista Bohemia Centroamericana. Página 55 .
El Dr. Arreaga estaba en lo correcto cuando contextualizó en 1966 su reimplante en la región. Pero una investigación realizada sobre este tema en el 2009, con la facilidad de relacionar información por medio de internet, reveló que este primer caso de mano reimplantada en Guatemala, no solo fue el primero en Centroamérica, sino muy probable que uno los primeros para el Norte, Centro y Caribe de América.
Un mes después que lo hizo el Dr. Arreaga en Guatemala, el Dr. Jesse Meredith en el Bowman Gray School of Medicine, realizó lo que se cree el primer reimplante de mano en los Estados Unidos de América. Anteriormente, en 1962 en la ciudad de Boston, el Dr. Malt había realizado el primer reimplante, pero de un brazo amputado.
Todo parece indicar que en América fue en Colombia donde se hicieron los primeros reimplantes de mano con éxito, uno de ellos por el Dr. Fernando Gómez Rivas, quien en octubre de 1963, reimplantó una mano derecha cercenada. A nivel mundial, se documenta que el primer caso registrado sobre reimplante de mano fue en Shanghái, realizado por el Dr. Zhong Wei Chen, en enero de 1963.
Es muy probable que el Dr. Antonio Arreaga de León haya presentado este caso de reimplante, así como otros casos, en el cónclave mundial de Cirugía Plástica y Reconstructiva de 1970, realizado en Melbourne, Australia.
En este congreso, conoció y entabló una buena amistad con el cirujano plástico argentino, Dr. José Viñas. Conocedor de los logros del cirujano plástico guatemalteco, el galeno argentino promovió que en 1974 la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Reparadora, le concediera al Dr. Arreaga, el honor de convertirse en miembro correspondiente de ese país.
Los casos del reimplante de mano de 1965 y la reconstrucción de un dedo pulgar, el cirujano guatemalteco los divulgó en 1971 en la revista especializada: Plastic and Reconstructive Surgery de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, como consta en el anterior vínculo.
En 1968, el diario Prensa Libre de Guatemala publicó que el Dr. Arreaga había regresado de Estados Unidos de América, cuando fue de visita a la Universidad de John Hopkins, uno de los centros donde se especializó. En esta nota el cirujano plástico comentó que en dicha casa de estudios médicos, divulgó un caso de reimplante de dedo que él había hecho en Guatemala.
Lea la nota en este vínculo.
Durante el transcurso de su carrera profesional, también fue miembro titular de la Federación Ibero Latinoamericana de Cirugía Plástica (FILACP); de la Confederación Internacional de Cirugía Plástica (IPRAS); miembro correspondiente de la Asociación Costarricense de Cirugía Plástica; y miembro de la Asociación Americana de Cirugía Plástica (APRS).
Naturaleza muerta, óleo del Dr. Arreaga de León. Lo pintó en el estudio de su maestro, José Rojas Mass, quien tuvo una galería y academia en la ciudad de Guatemala a inicios de los años 70.
Un cuadro significativo entre los cuadros que pintó el cirujano plástico guatemalteco. La casa que se observa es donde él y sus hermanos nacieron, en Olintepeque, Quetzaltenango, Guatemala.
La edición centroamericana de Revista Bohemia, publicada en 1966. Este artículo divulgó el reimplante de mano del Dr. Arreaga. De esta reporte periodístico se tomaron las fotos que se exponen en este sitio, las cuales fueron proporcionadas a la revista por parte del cirujano plástico de Guatemala.
Buenos Aires, Argentina, 1974. Momento en que el Dr. Arreaga de León recibe su acreditación, como Miembro Correspondiente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Reparadora.
Publicación sobre conferencias del Dr. Antonio Arreaga de León en el Hospital Johns Hopkings, acerca casos realizados por él en Guatemala, entre ellos un reimplante de dedo. Fuente: Diario Prensa Libre, 8 de agosto de 1968. Archivo Histórico de CIRMA. Referencia: GT-CIRMA-AH-001-002-002.
En la imagen, el cirujano plástico Arreaga presentando casos en el VIII Congreso de la Federación Ibero Latinoamericano de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (FILACP), realizado en 1990, en la ciudad de Guatemala. En este congreso internacional el Dr. Arreaga de León fungió como presidente. Hasta el momento es el único cónclave de esta federación que se ha realizado en Guatemala.
A finales de la década de los 60, el Dr. Arreaga empezó a interesarse en otras formas de expresión. Conoció al pintor estadounidense de ascendencia mexicana, José Rojas Mass, artista que radicó en Guatemala hasta su muerte. Influido por este pintor, el cirujano plástico empieza a cultivar la pintura. Asimismo en esta etapa empieza a desarrollar sus dotes de fotógrafo y de artista visual. Por ejemplo, en 1966 comienza a diseñar y confeccionar en su casa, grandes representaciones de la Natividad, conocidas en Guatemala como “Nacimientos”. Esta tradición la hereda de su madre, Guadalupe, quien también hacía en diciembre de cada año un "Nacimiento".
Obtuvo en este tipo de manifestaciones artísticas, un primer lugar por el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT), y su “Nacimiento”, a partir de ese premio, siempre formó parte del listado que esta institución recomendaba observar en los recorridos capitalinos de los amantes de las tradiciones navideñas guatemaltecas.
Su labor de docencia se ejerció a nivel hospitalario, a nivel de especialización en cirugía plástica, más no en las aulas universitarias. En este sentido podemos mencionar que fue profesor adjunto de Cirugía Plástica nombrado por el Consejo Superior Universitario; profesor adjunto en Cirugía Plástica del Hospital Militar y Profesor de Cirugía Plástica en el programa de residencia en su especialidad en el I.G.S.S.
Fungió como presidente del primer congreso nacional de cirugía plástica realizado en octubre de 1978; fue presidente del primer simposio regional de Cirugía Plástica efectuada en Santa Cruz del Quiché; y sin lugar a dudas, uno de los logros más importantes en su carrera, ejercer como presidente y organizador del VIII Congreso de la Federación Ibero Latinoamericano de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (FILCAP), realizado en 1990, en la ciudad de Guatemala.
Vínculo a la historia de los Congresos de la FILACP.
Ese mismo año se retira del I.G.G.S. dejando atrás una larga carrera de servicio en miles de pacientes, para casos de labio leporino, paladar hendido, sindactileas, microtias, duplicaciones de pulgar, síndromes de Poland, etc. El cirujano plástico, Dr. Giovanni Muñoz, quien trabajó en el I.G.S.S con él por 9 años, tuvo el cuidado de llevar estadísticas del trabajo del Dr. Arreaga, y su información indica que realizó más de 1,500 operaciones de labio leporino y 1,200 de paladar hendido, área donde el Dr. Arreaga inventó técnicas y que lo convertían en referencia obligada en el país y la región.
Después de su retiro del servicio social, continuó ejerciendo su especialidad en su clínica privada hasta el 2005, y participando como asesor y docente de la Asociación Guatemalteca de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Por ejemplo en 1994 fue asesor del primer Congreso Centroamericano y del Caribe de Cirugía Plástica; y profesor invitado en Cirugía Plástica en el XII Congreso Nacional de Cirugía.
El Dr. Antonio Arreaga de León fue dotado de una excelente constitución física. Es por ello que a pesar de sugerencias de su familia, de dejar de hacer arte con el bisturí, a inicios del siglo XXI seguía ejerciendo su profesión de cirujano.
Un viernes de abril de 2005, a la edad de 79 años y justo después de salir de su clínica, sufrió un derrame cerebral. A los dos días de estar hospitalizado, volvió a sufrir otro derrame; y todo parecía que era el fin del eminente galeno plástico. Sin embargo, esa fortaleza impidió que eso sucediera. Pero este hecho provocó que finalmente el galeno guardara su bisturí. En el 2006, la Asociación Guatemalteca de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, a quien tanta pasión le dedicó, le rindió en vida un homenaje a su brillante carrera.
El 27 de marzo de 2007 a la edad de 81 años, el Dr. Antonio Arreaga de León murió en su casa, dejando un gran servicio en los miles pacientes que operó y en las organizaciones de cirugía plástica donde se desenvolvió. Al momento de su muerte el Dr. Arreaga contaba con 6 nietas y 3 nietos.
Esta página biográfica es un homenaje al Dr. Antonio Arreaga
de León, al cumplirse, el 14 de diciembre de 2025,
100 años de su nacimiento