1. Para los arqueólogos marinos la existencia de biodiversidad complica el estudio de un naufragio ya que corrompe, altera y descompone los restos. Desde el punto de vista de un biólogo marino esta biodiversidad ofrece una ocasión muy buena para realizar estudios, investigación sobre especies bentónicas, etc.
El hecho es que esto sucede y no se puede cambiar y, por lo tanto, podemos aprovechar la oportunidad de revisar los pecios, contar la historia del naufragio obteniendo datos de actividad comercial o bélica, mercancías, países de comercio, tecnología de la época … y, al mismo tiempo, descubrir la biodiversidad y características de ese mini ecosistema creado.
Recordaremos que se está haciendo y se han hecho fondeos de barcos que estaban para desguace con la idea de enriquecer la vida bentónica. Supongamos un fondo arenoso en el que no se pueden fijar especies que necesiten un sustrato distinto. Se creará un nuevo ecosistema a partir de ese pecio hundido para tal fin.
Por lo tanto, creemos que los pecios pueden resultar buenos informadores de esa biodiversidad por ser hábitats de registro de especies, además de contarnos la apasionante historia de la ciudad de Vigo.
2. Nuestro estudio parte de la necesidad de divulgar la existencia de los pecios dando a conocer la historia que nos cuentan, así como, profundizar en el registro de especies bentónicas de la ría.
La ría de Vigo es, literalmente, un cementerio de barcos. Aunque no existe una cifra única "cerrada" (porque depende de si contamos solo naufragios con restos localizados o todo accidente registrado), las investigaciones de historiadores como Francisco Díaz Guerrero y Fernando Patricio Cortizo arrojan datos fascinantes:
El registro que tenemos según el libro "Naufraxios no mar de Vigo” de Francisco Diaz Guerrero es el siguiente:
Solo en el siglo XX se registraron más de 600 siniestros entre la ría y sus inmediaciones.
Punta Borneira, llamada "a costa da morte" de la ría, situada frente a la costa de Cangas, es testigo de 120 naufragios documentados. Se trata de una zona de rocas poco profundas que se extienden 600 metros mar adentro, una trampa histórica para los navegantes.
El patrimonio subacuático localizado en el conjunto de las costas gallegas hay unos 1.500 pecios de los cuales una parte muy significativa se concentra en la ría de Vigo y las Islas Cíes debido a su importancia comercial histórica.
Nuestro proyecto escolar no cuenta con tiempo ni recursos suficientes para abordar un estudio en profundidad, por lo tanto, nos centraremos en seis pecios interesantes e importantes además de contar algunos episodios que ocurrieron en nuestra ría y que representan hitos históricos, como la batalla de Rande.
Una colaboración vital para poder llevar a cabo el proyecto ha sido poder contar con un equipo de buzos, formado a través de la Asociación de Marineros de Bouzas (AMM-Bouzas), que se sumergió hasta los pecios seleccionados para documentar gráficamente su estado y filmar, además, la biodiversidad de cada uno de ellos. Este material fotográfico es el núcleo de nuestro estudio.
Este trabajo, por lo tanto, se centra en la investigación de los pecios seleccionados, de los narramos su historia y datos de carácter técnico buceando en la hemeroteca de Faro de Vigo (FDV), webs de internet y fotografías inéditas y actualizadas de los buzos que nos acompañan en esta labor.
Se trata de un proyecto de investigación que combina un interesantísimo y divertido trabajo de campo realizado en la cubierta del barco "Ala Vai" y la profundización y buceo en libros y páginas web de Historia en la biblioteca de nuestro colegio, Colexio Plurilingüe ALBORADA (Vigo).
3. Por último, debemos tener en cuenta la dificultad a la hora de realizar el trabajo porque la cadena de borrascas que sucedieron en la ría desde el mes de octubre, apenas nos ha permitido realizar las inmersiones imprescindibles y hemos tenido que utilizar archivos de nuestro cámara, Indalecio Chantada, que en ocasiones anteriores había filmado alguno de los pecios de este trabajo. Indudablemente se hizo imprescindible filmar con detalle la biodiversidad, aspecto que en esos reportajes no estaban detallados tal y como debe ser para este estudio. Con todo esto, hemos conseguido realizar el trabajo que nos proponíamos inspeccionando los pecios propuestos y obtenido también el registro de las especies bentónicas que viven en ellos.