Declaración doctrinal
Declaración doctrinal
Es la Palabra infalible de Dios para la humanidad, y se establece como nuestra regla absoluta de fe y práctica; sus 66 libros fueron inspirados por Él.
2 Timoteo 3:16
2 Pedro 1:19
No hay más que un solo Dios, creador, soberano, eterno, santo e inmutable; uno en el sentido de ser y subsiste en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, co-iguales, co-eternos; con roles diferenciados en el plan divino.
Deuteronomio 6:4
2 Corintios 13:14
Es la segunda persona de la Trinidad, verdadero Dios y verdadero hombre, concebido por el Espíritu Santo y nacido de una virgen, Él es el único y suficiente Salvador para los hombres, esto a través de su obra completa, en la cual murió por nuestros pecados, fue sepultado, resucitó al tercer día, ascendió al cielo y está sentado a la diestra del Padre intercediendo por nosotros.
Juan 1:1 y 14
1 Timoteo 2:5 y Romanos 8:34
Es la tercera persona de la Trinidad, convence de pecado, justicia y juicio a la humanidad; actúa en la regeneración de las almas; provee, dota, guía, enseña, testifica y santifica a la iglesia de Cristo; otorga a cada miembro dones espirituales por gracia y de manera soberana, con el objetivo de edificar el cuerpo de Cristo; por lo tanto, el hablar en lenguas no es una evidencia del bautismo con el Espíritu.
Juan 16:8
1 Corintios 3:16, 6:11, 7:7, 12:4-7, 14:40
1 Juan 4:1 y Mateo 7:22-23
Creado por Dios a su imagen y semejanza, sostenemos firmemente que solo existen dos sexos o géneros, hombre y mujer, masculino y femenino; el ser humano está compuesto en tres partes: cuerpo, alma y espíritu. Afirmamos que la desobediencia de Adán trajo consigo la caída y la depravación de la humanidad, resultando en muerte física, espiritual y eterna.
Génesis 1:27
1 Tesalonicenses 5:23
Romanos 5:12
Se concede a los hombres por gracia, específicamente a quienes aceptan por fe la obra redentora de Jesucristo en sus vidas, se arrepienten y proceden a dar frutos dignos. La muerte de Cristo es una sustitución, expiación, propiciación, reconciliación y redención. La salvación tiene una dimensión pasada, presente y futura: justificados, regenerados, adoptados y santificados.
Efesios 2:8-9, Juan 3:15-17, Santiago 2:14 y 17
Juan 1:29, Hebreos 10:4-10, 1 Juan 4:10, Romanos 5:10 y Mateo 20:28
Romanos 5:1, Tito 3.5, Efesios 1:5 y 1 Corintios 6:1
Cuerpo de congregantes que conviven fraternalmente, divinamente constituidos por la cabeza que es Cristo, que perseveran en la sana doctrina y la oración, cumpliendo con la gran comisión de predicar las buenas nuevas y hacer discípulos; somos sus manos, boca y pies en este mundo, estamos para hacer las cosas que Jesucristo haría si estuviera aquí físicamente. Creemos que Dios ha establecido pastores y ministros (as) para cuidar la grey. Asimismo, observamos las ordenanzas del bautismo en agua por inmersión, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, a aquellas personas que han entregado su vida a Cristo, dando testimonio público de lo que ya ha ocurrido en su interior y posteriormente participar de la Santa Cena.
Colosenses 1:18, Mateo 28:16-20 y 1 Pedro 5:2-3
Hechos 2:42, Efesios 4:14, 1 Tesalonicenses 5:11-14
Romanos 6:1-11, 1 Corintios 11:23-26 y 12:12
La enfermedad en su esencia es resultado del pecado, en ocasiones está presente por pecados específicos, por el mal uso del cuerpo, como medidas disciplinarias divinas, entre otras; sin embargo, lo destacable no es la causa, la sanidad divina es parte integral del evangelio y está vigente. Dios la otorga o no, en su soberanía y voluntad, utilizando o no medios específicos. Rechazamos la falsa doctrina de la prosperidad y afirmamos que Dios es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Juan 9:1-3, 2 Corintios 12:7-9, 1 Corintios 11:30 y Santiago 5:14-15
Mateo 10:7-8, Filipenses 4:11-13 y Hebreos 13:8
La única fuente de información de existencia y actividades de seres espirituales o celestiales son las Sagradas Escrituras y fuera de ella es engaño y misticismo. Todos son seres creados por Dios, no corpóreos, son bastos y no deben ser adorados; están clasificados y organizados tanto buenos y malos, estos últimos decidieron rebelarse contra el Altísimo y unirse a Satanás. No creemos en cristianos endemoniados, pero pueden ser oprimidos o estorbados; la iglesia tiene poder y autoridad para echar fuera demonios en el nombre de Jesús.
1 Pedro 5:8, 1 Juan 5:18, 1 Tesalonicenses 2:18 y Romanos 8:35-39
Marcos 16:17-18, 1 Juan 3:8, 1 Juan 4:4 y Números 23:23
Hechos 19:13-16, Mateo 17:21
Sostenemos una posición pretribulacionista, creyendo que la Iglesia será arrebatada inminentemente antes del periodo de la Gran Tribulación; afirmamos una visión premilenialista, lo que significa que el regreso visible de Cristo ocurrirá antes del establecimiento de su reino literal de mil años en la tierra. Distinguimos los tres grupos en la profecía: Israel, la iglesia y los gentiles; creemos en la existencia de dos destinos eternos el infierno-lago de fuego y azufre, y el cielo; creemos en la resurrección de los muertos tanto justos e injustos a su debido momento; creemos en diversos juicios separados que se ejecutarán. Creemos que las almas de los muertos en Cristo van inmediatamente a su presencia y sus cuerpos aguardan la resurrección; creemos en la vida eterna e inmortalidad que obtenemos en Cristo Jesús Señor nuestro.
1 Tesalonicenses 4:13-18
Daniel 9:24-27 y Apocalipsis 20
2 Corintios 5:1-10 y Mateo 25:31-46