Desarrollar actividades lúdicas que promuevan el aprendizaje de los estudiantes, para poner en práctica habilidades sociales necesarias para la sana convivencia, autonomía, independencia y responsabilidad.
Es una experiencia recreativa y educativa que implica cambiar el entorno de aprendizaje cotidiano de los estudiantes, permitiéndoles pasar el día y la noche en la escuela y emplear estrategias de simulación para recrear un campamento.
Expresión y comunicación de sus formas de ser, valorar la diversidad de costumbres.
Expresión oral y escucha.
Comprensión y explicación de fenómenos naturales como le día y la noche y su relación con lo social.
Materia y energía.
Sentido de pertenencia, identidad personal y colectiva, valores democráticos.
Interacción en diversos contextos sociales. Desarrollo de potencialidades, desarrollo creativo de la motricidad, ambientes de convivencia sana y pacífica, resolución de situaciones en colectivo, sentido de comunidad.
Decidan en colectivo las actividades didácticas adecuadas en cuanto a las necesidades y condiciones del aprendizaje.