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Desde una marcha, desde tu escuela, oficina, casa, en lo público, y en lo privado, todas las acciones cuentan. Aquí te compartimos algunas cosas que puedes hacer para sumar a una sociedad más equitativa, justa, igualitaria y horizontal.
Te has preguntado ¿cómo puedes sumar a la construcción de mejores espacios, y de condiciones más equitativas e igualitarias entre hombres y mujeres?
Aquí te mencionamos pequeñas acciones cotidianas para lograrlo.
En casa, redistribución del trabajo doméstico:
Haz visible el trabajo invisible: anota durante una semana quién hace qué en casa.
Redistribuye tareas sin "ayudar"; es responsabilidad compartida, no un favor.
Crianza corresponsable: cuestiona por qué sólo mamá va a las juntas escolares, pero seguimos leyendo llamados a “padres de familia”.
Hombres: asuman la carga mental (planificar, recordar, gestionar), no solo ejecutar tareas. No esperes a que te pidan qué hacer, involúcrate en las tareas que hacen de tu casa un hogar.
En el aula, con pedagogías feministas:
Revisa tus programas: ¿cuántas autoras mujeres incluyes? ¿Cuántas latinoamericanas?
Cuestiona ejemplos sexistas en materiales didácticos.
Usa lenguaje inclusivo que no invisibilice a las mujeres y disidencias.
Valora igual los aportes de estudiantes mujeres y hombres en clase.
Crea espacios seguros para discutir violencia de género.
Si observas algún tipo de abuso, violencia escolar, académica o de género, denúnciala. Recuerda: “si la vez, nómbrala. Si lo escuchas, cuestiónalo. Si te pasa, denúncialo". El aula feminista es responsabilidad de todas, todes, todos.
En el trabajo, tu escuela, o la universidad:
Identifica y señala expresiones machistas (interrupciones, mansplaining, apropiación de ideas).
Apoya públicamente el trabajo y las ideas de tus colegas mujeres.
Reconoce los logros personales y colectivos de tus compañeras.
Exige políticas de igualdad y equidad en tu lugar de trabajo.
Denuncia el acoso y la violencia, y crea redes de apoyo.
Construye espacios seguros para todas las personas.
En tu comunidad:
Consume en negocios de mujeres.
Crea redes de apoyo entre amigas y vecinas.
Participa en colectivas feministas locales.
Apoya a otras mujeres sin competir. Recuerda que reconocernos entre nosotras también es un acto de justicia.
Educa a tu entorno sobre feminismo y derechos.
Prioriza a las mujeres y su bienestar integral.
¡No seamos indiferentes a las violencias!
La violencia hacia las mujeres puede suceder en diferentes espacios y ámbitos. Si has identificado que tú, una amiga, familiar o compañera necesitan ayuda pues son víctimas de violencia, es importante que conozcas las redes de apoyo que existen de acuerdo a cada ámbito.
Ubica al personal de Primer Contacto dentro de tu escuela. Los reponsables de esta área brindan apoyo y acompañamiento para denunciar un caso de violencia. También podrás solicitar apoyo psicológico, médico o legal. El directorio lo encuentras en la página https://igualdad.udg.mx/primeroscontactos
Consulta a la Defensoría de Derechos Universitarios. Si alguno de tus derechos como universitario está siendo violentado puedes interponer una queja para que tu caso se examinado. Consulta el procedimiento en https://ddu.udg.mx/inicio
Menciona el código Violeta: llamar al 911 para solicitar ayuda urgente, cuando la operadora responda, decir: “Soy código violeta”, y se le dará seguimiento para enviar a la unidad más cercana al lugar donde se encuentre.
Si sabes que una mujer es víctima de violencia (abuso sexual, amenazas, hostigamiento y acoso sexual, incesto, lesiones, violencia familiar, violación) también puedes reportar la situación al 911.