¿Administración del tiempo?
Significa hacer el mejor uso del tiempo para asegurar el logro de nuestras metas, lo cual se verá reflejado en mayor satisfacción personal y por supuesto, cumplir con aquello que nos hemos propuesto como culminar nuestra educación superior en la UVEG.
Administrar nuestro tiempo requiere de la capacidad para establecer metas y también identificar nuestras prioridades tomando en cuenta nuestras habilidades personales, nuestras áreas de oportunidad, nuestros intereses personales, nuestras circunstancias personales y también lo que una actividad o materia exige.
Por ello, lo primero que debemos hacer para administrar nuestro tiempo es tener claras las metas y objetivos que buscamos lograr tanto en el ámbito personal como en relación con nuestro proyecto educativo en la UVEG.
¿Para qué es importante administrar nuestro tiempo?
Administrar adecuadamente nuestro tiempo es importante para:
Cumplir con los tiempos y plazos establecidos para cada actividad (¡incluyendo los cierres de plataforma!)
Te hará sentir menos estresado y más tranquilo al poder cumplir con las actividades que necesitas realizar.
Te permitirá tener un mejor desempeño en tus actividades, materias y por supuesto también en los cuatrimestres.
Mejorarás tus calificaciones.
Te permitirá cumplir con cada una de tus metas.
Te permitirá contar con más tiempo libre para realizar otras actividades que también son importantes para ti.
¡Venciendo a los enemigos de la administración adecuada del tiempo!
Seguramente te ha pasado que justo cuando te disponías a ingresar al campus virtual UVEG para trabajar en tus actividades, empiezan a pasar mil y un cosas que requieren tu atención. Algunas seguro que serán cosas importantes pero quizá muchas otras se traten de obstáculos y de interrupciones.
Entre los obstáculos más comunes que dificultan una buena administración del tiempo encontramos:
Un ambiente poco adecuado para estudiar (en términos del espacio y los materiales)
Desorden de los materiales que requerimos para determinada actividad (equipo de cómputo, apuntes, libros, archivos, plumas, papel, etcétera).
Dispersión (es decir, querer hacer muchas cosas al mismo tiempo sin terminar ninguna).
Metas establecidas con poca claridad
Falta de disciplina.
Postergar una y otra vez las actividades que ya teníamos planeadas.
Por otra parte, las interrupciones pueden quitarnos mucho tiempo. Por ejemplo, visitas de amistades y familiares que son un tanto inesperadas, llamadas telefónicas y el ruido. También hay distractores que nosotros mismos generamos: la televisión, la computadora, las redes sociales, el celular, etcétera.
Para minimizar las interrupciones se sugiere:
Tener un espacio personal, cómodo y que esté destinado para tu estudio.
Recuerda decir “no” a las invitaciones que resultan incompatibles con las actividades que habías programado y que tú mismo identificaste como prioridades. ¡Recuerda ser asertivo!
Programa el tiempo que habrás de dedicar a la convivencia social, buscando el equilibrio entre la vida académica, profesional y personal. ¡Todas son importantes! ¡Dedica tiempo equilibrado a las tres!
¡Éxito!