“Cambiando rostros, cambiando el campo”
También compartimos con ustedes las palabras de la Dra. Susana Aurelia Preciado, Directora General de Desarrollo del Personal Académico de la Universidad de Colima, quien estuvo encargada de dar la bienvenida oficial al evento:
Hoy no solamente escucharemos discursos, sino también seremos testigos de esta exhibición fotográfica del proyecto “Cambiando rostros, cambiando el campo” como uno de los productos académicos con el cual se hace visible, el simbolismo que enmarca este proyecto.
El proyecto inició en el cuerpo académico 73 “Economía Regional y Desarrollo Sustentable con una perspectiva de género” liderado por la Dra. Claudia Marcela Prado Meza, y con la colaboración de los Doctores José Manuel Orozco Plascencia, Arturo García Vázquez, y el Mtro. José Luis Villa Aguijosa, sin embargo por circunstancias de los propios grupos de investigación, éste se reconfiguró dentro del cuerpo académico no 27 “Urbanismo”, en donde participan las Doctoras Reyna Valladares Anguiano, Martha E. Chávez González, el Dr. Francisco Cárdenas Munguía, las Mtras. Dali Ixchel Logbo Alfaro, y Dora Argentina Cabezas Elizondo, así como la propia Dra. Prado. Este cuerpo académico se ha conformado desde una visión multidisciplinaria, y uno de sus temas centrales es la perspectiva de género en las comunidades rurales, por lo cual hoy nos encontramos aquí reunidos, para mostrarnos las actividades académicas que se han generado.
Por ello, el estar hoy aquí reunidos conociendo los resultados del proyecto que tuvo como objetivo incentivar la participación de mujeres jóvenes en el campo colimense, haciendo énfasis en proyectos agroindustriales, y adicionalmente, se buscó diseñar, desarrollar e implementar un programa de arraigo a la juventud al campo, indudablemente, nos habla y muestra los cambios que se generan no solamente en la percepción que debe tener el campo colimense, sino también los rostros que se van modificando, porque muy probablemente, para algunas personas, recordar el campo mexicano, nos brinda a nuestra memoria rostros, que vimos o con quienes realizamos algunas actividades de trabajo de campo, y en este sentido, quiero compartir con ustedes unos versos de Vicente Gerbasi (1992), al tema que nos congrega.
Rostros Campesinos
Un olor agrio de café maduro,
Dispersa grumos rojos en la luna,
Grillos de luz violeta, cascabeles
Que envenenan el aire del helecho.
Se ilumina la sombra de las cumbres
Y bajo por los árboles el río
Sonando lirios blancos de penumbra
Hasta la oscura casa del silencio,
Donde enciende el maíz perlas quebradas.
Nos circunda la noche grano a grano,
Con música de fronda en los confines,
Con guaruras indígenas que llaman
La tristeza sombría de los muertos.
En la luz de la lámpara va huyendo
Un espacio de yerbas, de tabaco,
De terrones azules y de ranas.
En círculo, los rostros campesinos
Oyen el cuento antiguo de los astros.
Y por muchas razones que aquí será expuestas, el día de hoy la Universidad de Colima se congratula con este acontecimiento, dado que mirar los rostros de las mujeres campesinas de aquí, equivale a mirar a las casi 12 millones de mujeres rurales que se han reconocido actualmente en México, sin embargo, aún existen muchas barreras por romper, como las distinciones para poder contar con un título ejidal, ser objeto de créditos, que las mujeres tengan una representación dentro de los organismos públicos y sectoriales.
Este proyecto, indudablemente dará la oportunidad de visibilizar a las mujeres campesinas, y al ser parte de la creación de negocios mediante una metodología que aquí se ha implementado, con la capacitación que han recibido por profesores universitarios y estudiantes que son parte de esta investigación, sin duda la historia comenzará a ser distinta y diversa. La manera en percibirse estos nuevos rostros, será no solamente para mirarse ellas mismas, que eso es algo sumamente importante, pues se descubrirán como mujeres emprendedoras, entusiastas, comprometidas, sino también esto se multiplicará hacia el resto de los miembros de su familia y de su comunidad, lo cual directa e indirectamente promueven entornos saludables, proponen formas de comercialización de sus productos, y por supuesto, brindará también al entorno académico nuevas líneas de investigación y proyectos en torno a la feminización del sector agropecuario, en las diferentes partes del proceso.
Sin duda, un excelente proyecto, que invita a la reflexión, así como a la participación multidisciplinaria, con la intención de generar mejores condiciones de vida para todos y todas nosotras.