Energía Solar y Edificación:
Los Cuatro Pilares del Futuro...
El mundo del Siglo XXI está enfrentando el desafío de vivir en una era de derivados del petróleo cada vez más caros y escasos. En ese contexto la edificación que se concibe y construye hoy debe desempeñarse de manera satisfactoria en la realidad de las próximas cinco décadas. Para hacerlo, existen cuatro pilares básicos que todo proyecto debe analizar y, en lo posible, implementar:
Eficiencia Energética: este es el fundamento y no puede estar ausente. Aislación; control de infiltraciones; piel inteligente; iluminación eficiente y inteligente; control de cargas; climatización inteligente; recuperación de energía y un largo etc.
Aprovechamiento pasivo: nuestro clima mediterráneo es óptimo para el aprovechamiento pasivo de la energía solar. Aquí actúa el triángulo virtuoso de piel, acumulación en estructura y uso inteligente de ganancias y sombras. Un aprovechamiento pasivo del recurso que nos rodea significa ahorros en calefacción y climatización.
Aprovechamiento activo: para construcciones de hasta unos 8 a 10 pisos es totalmente factible generar agua caliente sanitaria para cubrir gran parte de la demanda anual de los ocupantes. Hay múltiples sistemas que se adaptan a cada necesidad.
Energía eléctrica solar: en la medida que se implemente la ley de Net-Metering y que a nivel local los precios de sistemas fotovoltaicos se acerquen a los niveles internacionales, es factible ahorrar una fracción importante de la demanda eléctrica de la construcción. En particular se puede ahorrar hasta un 50% de la demanda eléctrica para la climatización.
Todo proyecto debe al menos analizar estos cuatro pilares. De ellos los dos primeros son absolutamente esenciales. Los dos últimos son muy deseables.
En Europa estos cuatro ejes se aplican de manera rutinaria. El consumo energético de una vivienda llega a valores de menos de 50 kWh/m² al año, para calefacción, iluminación, agua caliente sanitaria y cocina. En Canadá se construyen viviendas al standard R-2000, que significa desempeño óptimo en climas muy fríos. Nosotros, (en Chile) con condiciones mucho más suaves, podemos tener desempeños espectaculares.